domingo 21 de agosto de 2016

Río se despidió con una ceremonia llena de color y le dio la posta a Tokio 2020

Los Juegos llegaron a su fin. Argentina, con cuatro medallas, coronó su mejor participación en 70 años. La llama se apagó y se encenderá en Japón, dentro de cuatro años.

Rio de Janeiro se despidió de sus Juegos con una gran fiesta, antes de que su compleja realidad le despierte el lunes de su sueño olímpico.

Música tradicional, baile y mucho color: el objetivo fue meter en el estadio a las calles de Rio y sus sonidos, la esencia de esta ciudad multicolor.

De ello se ocuparon, entre otros, el tradicional Cordao da Bola Preta, la mayor fiesta callejera del carnaval carioca, o la diva de la samba Roberta Sá, quienes envueltos por los tambores de las baterías y el brillo de las pasistas mostraron cómo Rio se convierte en la ciudad más alegre del mundo una vez al año.

Allí no estuvo el presidente interino, Michel Temer, que prefirió evitar los abucheos que sufrió en la apertura, pero sí acudieron los presidentes de Bulgaria y Finlandia, así como los reyes de Suecia y el primer ministro japonés, Shinzo Abe, cuyo país organizará los próximos Juegos en Tokio en 2020.

Este momento tan característico se lo perdió el astro Pelé, después de que los organizadores desmintieran estar en contacto con quien fuera elegido por el COI como el mejor atleta del siglo XX.


La Peque llevó la bandera argentina

La medallista dorada en judo, Paula Pareto, participó del desfile de clausura de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 en su condición de abanderada de la delegación argentina instalada entre los representantes de Argelia y Armenia y ataviada con buzo celeste y blanco y pantalones negros, agitando acompasadamente la enseña nacional al son de la música que sonaba en el estadio Maracaná mientras se acercaban a ella algunos compatriotas como el también presea de oro Santiago Lange.


Tokio recibió la bandera olímpica

La alcaldesa de Tokio, Yuriko Koike recibió este domingo de manos de su homólogo de Rio, Eduardo Paes, y del presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, la bandera olímpica como gesto simbólico del inicio de la cuenta atrás para los Juegos de 2020.

La entrega de la bandera olímpica, uno de los momentos más solemnes de la ceremonia que cierra el telón de los Juegos de 2016, fue seguida por la interpretación del himno japonés.

Los asistentes a la ceremonia de clausura pudieron ver después como tras proyectarse un vídeo, el primer ministro, Shinzo Abe, apareció en medio del estadio.

El mandatario salió de un tubo como los que aparecen en el conocido videojuego "Super Mario Bros", y con una gorra en la mano como la del emblemático personaje creado por Shigeru Miyamoto y Mitsuharo Sato.

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