jueves 10 de octubre de 2019
VIALE 910

¿Por qué Alberto Fernández no ve con malos ojos que Larreta triunfe en la Ciudad?

¿Existiría Boca sin River? ¿Existiría River sin Boca? La respuesta es no. Boca necesita a River. River necesita a Boca por más que ambos deseen la destrucción del otro. La identidad de Boca está conformada no solo por el juego propio si no también en oposición rival de toda la vida.

Marx lo dice de una manera más elegante: toda tesis tiene su antitesis. Que a su vez forma una nueva síntesis y así la historia vuelve a comenzar y se repite de manera indefinida (Hegel).

¿Qué pasa entonces si te digo que Alberto Fernández necesita tener a su propia oposición? ¿Qué pasa entonces si te digo que Alberto Fernández no ve con malos ojos que Horacio Rodríguez Larreta sea reelecto como Jefe de Gobierno Porteño? Claro que prefiere una victoria de su candidato Matías Lammens.
Por una razón muy simple. Porque si Mauricio Macri pierde el control de la Nación y María Eugenia Vidal pierde la provincia y Horacio Rodríguez Larreta pierde la ciudad... ¿Quién será el jefe de la oposición? Cristina Fernández de Kirchner.

Te lo voy a demostrar con datos históricos. Cada vez que el peronismo no tuvo competencia externa, se inventó un enemigo interno. Cada vez que el peronismo gobernó con hegemonía de poder, la oposición surgio desde adentro con liderazgos alternativas:
- 1991, hemegonía de poder de Menem (surgió la competencia interna con Duahlde, peronista).
- 1995, hegemonía de poder de Menem (surgió la competencia interna de bordón y Chacho Álvarez, peronistas).
- 2005, hegemonía de poder de Néstor Kirchner (surgió la competencia interna de su padrino, Duhalde, peronista).
- 2013, hegemonía de poder de Cristina Kirchner (surgió la competencia interna de Massa, peronista).

Siempre aparece el muñeco de turno que quiere arrebatarle al poder al que está arriba. El peronismo es una máquina de poder porque la ideología del peronismo es el poder. Por eso, siempre se reinventan y reconquistan el poder perdido. Una vez conseguido o recuperado, comienza la competencia interna.

Entonces, vuelvo al razonamiento inicial: ¿Por qué Alberto Fernández no ve con malos ojos que Larreta triunfe en la Ciudad? Porque lo ve como un buen jefe de la oposición.

En cambio, si el peronismo gobierna la Nación, la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires tendrá la suma del poder público y en ese escenario, es casi inevitable que el kirchnerismo duro termine funcionando como el verdadero actor de oposición de Fernández. Cristina Kirchner como vicepresidenta, Axel Kicillof como gobernador, Mariano Recalde como presidente provisional del senado y La Cámpora.

Es lindo tener todo el poder, es lindo que mi rival se vaya a la 'B', es lindo ganar la final en Madrid, pero algún momento necesito a mi rival con vida. Si no, me con los de adentro.

Dejanos tu comentario

Buscador