viernes 20 de septiembre de 2019
VIALE 910

El juego del terror y el caos

Ángel Clemente Rojas había preparado una travesura: Quitarle la gorra al ya legendario Amadeo Carrizo. Pero el arquero se negó a comenzar el partido hasta que le devolvieron la cábala, y más tarde se vengó del delantero. Cuando faltaban diez minutos para el final del partido, Carrizo se sentó en el césped para burlarse de la escasez de Boca. Amadeo y Rojitas, le pusieron unos gramos de alegría a un encuentro empatado 0 a 0. Jamás imaginaban, mientras caminaban al vestuario, que aquel clásico se estabametiendo en la historia de la peor manera.

Esa tarde hace 51 años, 71 hinchas encontraron la muerte en una avalancha trágica en la puerta 12 del Monumental. Fue la más grande catástrofe del fútbol argentino, pero para la justicia nunca hubo responsables. La tragedia de la puerta doce representa como ninguna la sensación de fragilidad que significa no solo ir a la cancha en la Argentina si no también la vulnerabilidad del espacio público.

En los últimos días se vieron con claridad los 3 escenarios. La avenida 9 de Julio se convirtió en un camping para que el Polo Obrero y Barrios de Pie dispongan de sus carpas cagandose en los laburantes que se toman el Metrobus para poder conseguir 200.000 nuevos planes sociales. La destilería de YPF en ensenada se convirtió en un ring de box.

Las inmediaciones de la cancha de Lanús se convirtieron en una zona de guerra donde la policía intentaba frenara una facción de la barra de River para que no se mate con la otra. Iban enfierrados a la cancha decididos a cometer una masacre para recuperar el control de la barra. ¿Por qué? Porque se viene el River-Boca por copa y hay que recaudar. Mucha guita en juego: reventa de entradas, trapitos, venta de comida y bebida. La lucha es entre los Borrachos del Tablón y La Banda del Oeste.

A menos de dos semanas de un nuevo Superclásico por Copa Libertadores, todo es terror... como siempre en la Argentina, las pocas cosas que tenemos para disfrutarse convierte en un terrible dolor de cabeza. Ya arruinamos el partido más importante de la historia del fútbol argentino, no conformes con eso, pareciera que los mercenarios de siempre quieren volver a jugar el juego que más les gusta: el juego del terror para llenarse de guita.

¡Ah, un detalle! De los 51 detenidos en la cancha de Lanús el miércoles, adivinen cuántos fueron liberados... sí, adivinaste, 49... se los imputó por resistencia a la autoridad, tenencia ilegal de arma de fuego y portación ilegal de arma de guerra, e infracción a la ley 11.929 (derecho de admisión). Pero ya están casi todos en liberados, como manda la historia porque para que haya terror y caos es fundamental que la justicia también juegue el juego que más le gusta: La puerta giratoria.

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