viernes 23 de agosto de 2019
VIALE 910

El editorial de Jonatan Viale: ¿Por qué deberíamos confiar en que de repente el kirchnerismo tuvo un ataque de madurez y bondad?

Les quiero contar la mayor paliza de la historia del boxeo moderno, Jack Dempsey vs Jess Willard. 4 de Julio de 1919 en Toledo, Ohio. En esos tiempos no había límite de cuentas y cuando un púgil era derribado, el combate se reanudaba nada más al incorporarse.

Al sonar la campana, Dempsey se lanzó por su rival y no tardó en derribarlo, hasta 7 veces en el primer round. Para el tercero, Willard tenía la quijada, la nariz y algunas costillas rotas. ¿Qué hizo su entrenador? Arrojó una toalla blanca como señal de abandono. Éste enfrentamiento conforma el registro más antiguo de un boxeador tirando la toalla.

La escena de Hector Magnetto, CEO del Grupo Clarín, fue elocuente. Miraba y aplaudía desde la primera fila la exposición de Alberto Fernández. Daba la sensación de que el "candidato del "Frente de Todos" puso a Magnetto en el lugar del garante de transición del poder. Al lado de Magnetto casi todo el establishment argentino: Eduardo Elztain (duaño del grupo IRSA- los shoppings más importantes del país) - Alfredo Coto (dueño de la cadena de supermercados) - Sebastián Bagó (dueño de los laboratorios) - Luis Betnaza y Paolo Rocca (del grupo Tchint) - Enrique Cristófani (del Banco Santander).

Eso que alguna vez Macri bautizó como el "Círculo Rojo" aplaudiendo a Fernández con bastante algarabía. La pregunta es: ¿Quién tiró la toalla? ¿Quién se rindió ante quién? ¿Fernández ante Magnetto?¿Magnetto ante Fernández? ¿El Círculo Rojo ante el kirchnerismo que tanto despreció? ¿O viceversa? Contestarán ellos una corrección política insoportable, "es momento de cerrar la grieta".

Sin embargo, era cuestión de repasar apenas las redes sociales para ver la reacción de los kirchneristas furiosos cuando Fernández nombraba a "Héctor". Lo menos que leía era desesperación.

En consecuencia, la pregunta concreta es: ¿Por qué deberíamos confiar en que de repente el kirchnerismo tuvo un ataque de madurez y bondad? Yo recuerdo y vos recordás muy bien cuando Néstor Kirchner prepoteó a Leonardo Mindez, periodista del diario Clarín. Yo recuerdo muy bien cuando Néstor Kirchner le tiraba con munición pesada justamente a Clarín porque no se bancaba las críticas. Yo recuerdo a Cristina Kirchner sacada con el periodista Mariano Obarrio en una de las pocas conferencias de prensa que dio como presidenta.

Esto pasó hace menos de 10 año en la Argentina y apenas un botón de muestra de la violencia que ejercía el kirchnerismo con el que pensaba distinto. ¿Qué hicieron? construyeron un ejército de alcahuetes que salían coordinadamente a destrozar al opositor que osaba hacer una crítica a la presidenta. Ese batallón estaba conformado por Aníbal Fernández, Guillermo Moreno, Hebe de Bonafini, Jorge Capitanich, 678, entre otros.

¿Qué garantía tenemos entonces que la historia no se repita? ¿Por qué tenemos que confiar en lo que dice Alberto Fernández si el kirchnerismo fue una máquina de destrozar a los que pensaban distinto?

Lo que deberán entender es que no se cierra una grieta sentandose en Clarín y acariciando a Magnetto. La única manera de cerrar la grieta es dejando de clasificar a la gente entre amigos y enemigos. Veremos si aprendieron o siguen siendo los mismos de siempre. Por mi parte, como lo vengo diciendo con todo respeto, permitanme la desconfianza. Tenemos con qué desconfiar.

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