El ex ministro de Agricultura de la Nación, Luis Basterra, asumió este martes como ministro de Cultura y Educación de Formosa. El gobernador Gildo Insfrán le tomó juramento a Basterra, quien había renunció a su cargo luego de los malos resultados en las elecciones PASO.
"Asumimos hoy la responsabilidad delegada por nuestro conductor Gildo Insfrán en el Ministerio de Cultura y Educación de Formosa. La educación es el rostro de la justicia social y es el pilar fundamental para seguir construyendo una provincia con inclusión, trabajo y producción", dijo el formoseño tras la jura en su red social.
Dijo que el gobernador actuó con "firmeza, defendiendo los intereses de los formoseños, y llevó adelante la política de salud más importante y eficiente de la Argentina".
La carrera política de Basterra y el cambio de timón con las PASO
Basterra es ingeniero agrónomo y chaqueño de nacimiento. El ex ministro de Agricultura de Alberto Fernández hizo carrera política con Insfrán, desde que llegó a la gobernación en 1995.
Entre 1996 y 2000 Basterra fue subsecretario de Empleo del Ministerio de Economía, Obras y Servicios Públicos provincial y subsecretario de Comercio e Inversiones dentro del mismo ministerio. En diciembre de 2003 y hasta octubre de 2009 asumió como ministro de la Producción de Formosa.
En 2009 ocupó la vicepresidencia del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y en 2011 ingresó como diputado al Congreso Nacional hasta el 2019, ocupando la presidencia de la Comisión de Agricultura y Ganadería de la cámara baja.
Finalmente, Basterra se convirtió en ministro de Agricultura desde el 10 de diciembre de 2019 hasta el lunes 20 de septiembre de este año tras ser removido de su cargo y reemplazado por Julián Domínguez.
La mayor prueba del sucesor de Basterra: el cepo a la carne
El actual ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, recibirá hoy en la sede de su cartera a los representes de la Mesa de Enlace con el objetivo de cerrar la mayor grieta actual entre el Gobierno y el campo: la generada por las restricciones a la exportación de carne vacuna.
Una solución adecuada significaría desactivar uno de los principales focos de conflicto para la Casa Rosada de acá a las elecciones. El temor principal es lo que lo que podría generar un incremento del flujo exportador al consumo interno, teniendo en cuenta, por ejemplo, que el poder de compra de carne vacuna del salario es el más bajo en 18 años.
Información extraída de A24.com




