miércoles 28 de agosto de 2019
VIALE 910

La piromanía de los bomberos peronistas

Quiero charlar con vos sobre los pirómanos. Esos tipos que gozan jugando con fuego esos tipos que disfrutan provocando incendios. Vos sabés que el hombre tiene diferencia manías. La piromanía, que como les decía es la compulsión anormal por encender fuego o provocar incendios.

Voy a citar a uno de los pocos historiadores y politólogos europeos que realmente comprender sobre la Argentina y el peronismo. El francés Alain Rouquié que describe a Perón como un "bombero piromaníaco" porque por un lado promovía el incendio social y por el otro se presentaba como garante del orden. El peronismo tiene bastante de eso. Muchas veces genera el caos después de gestiones que deja un país inviable; llega un gobierno radical o liberal que hace el ajuste; la situación se vuelve insostenible y vuelve el peronismo disfrazado de bombero con la manguera en la mano para apagar el incendio que ellos mismos habían dejado.

El final de Alfonsín en el 89 tuvo algo de esto. Guido Di Tella, entonces diputado del PJ diciendo que se venía un dólar "re contra alto". Domingo Cavallo, diciendo que si el peronismo llegaba al poder, no se iba a pagar la deuda. Estaban tirando un balde de nafta sobre un incendio previo, que era la muy mala gestión económica de Alfonsín. Los que pudieron se lanzaron a comprar dólares y los acreedores externos salieron corriendo. Alfonsín tuvo que anticipar 5 meses su salida.

El final de Fernando De La Rúa en el 2001 también tuvo algo de esto. Su gestión económica había sido muy mala. Pero todo se precipitó cuando hubo reuniones reservadas entre peronistas y el FMI. Algún día se contará incluso cómo empezaron los saqueos en algunos puntos del Conurbano en Merlo donde gobernaba Raúl Othacehé o en La Matanza donde gobernaba Alberto Balestrini.

¿Qué tienen en común las crisis del 89 y el 2001? Que un gobierno radical tuvo que irse antes de tiempo en el medio de un incendio social. Que el peronismo se disfrazó de bombero (Primero con Menem y después Duhalde).

La pregunta es: ¿De verdad quieren que la historia se repita? Es como si hubiera dos Alberto Fernández. Uno sensato, maduro, racional, que habla ante Clarín y establishment diciendo que nunca más en la Argentina chicos de 7 años deben escupir periodistas. Y otro pendenciero y radicalizado que insinúa que estamos en default y que hace circular con periodistas amigos que el FMI pide adelantar elecciones ante un "vacío de poder".

"Para ellos, cuanto peor mejor", me contestan algunos.. Ellos quieren que el dólar suba ahora para ahorrarse la devaluación futura. Ellos quieren que el ajuste se haga ahora y todo junto. A ellos les sirve un dólar alto ahora, una inflación alta y un default ahora para después venir con el traje de bombero a pacificar el país. Hay algo que no entienden. Jugar con fuego es peligrosísimo porque se sabe cómo se empieza pero no cómo termina. El incendio es fácil de apagar al principio, pero si se te va de las manos se vuelve incontrolable.

Entonces, no podés jugar con fuego, coquetear con el default. No podés histeriquear con el FMI en un contexto tan delicado. No solo porque hacés pelota al gobierno actual, sino porque le hacés daño a los argentinos. No se puede vivir haciendo lo que le conviene a tu partido político, No se puede ser tan mezquino, tan poco honesto intelectualmente.

Parecía que está vez habíamos aprendido de nuestra maldita historia. Parecía que no íbamos a repetir los horrores del pasado. parecía que Macri y Fernández se encaminaban a una transición sana al estilo Cardoso/Lula en Brasil pero, evidentemente, del otro lado hay bomberos pirómanos.

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