viernes 09 de agosto de 2019
VIALE 910

La resistencia a la libertad

Me gusta pensar que en la vida uno tiene que elegir entre ser un hombre libre y ser un servil. Están aquellos que se sienten cómodos en la quietud en la pasividad, en la tranquilidad de no meterse en problemas en la comodidad de no cuestionar nada. Por lo general, esas personas son soldados de una causa. Compran un relato a libro cerrado, compran un guión y lo repiten sin chistar.

Después están aquellos que entienden que la función del político o del periodista o del pensador es cuestionar las estructuras. Aplaudir lo que está bien sin miedo y señalar lo que está mal. Proponer transformaciones, avanzar, interpelar. Yo entiendo que el periodismo sano , bien intencionado debería ir en este segundo sentido. Sin faltarle el respeto a nadie, sin gritar, sin cacarear, sin agredir, poder criticar lo que el kirchnerismo hizo mal y lo que el macrismo hizo mal. Pero hay una condición fundamental para poder hacer eso, ser libre.

Lo que me dí cuenta en las últimas hora es que en la Argentina hay muchísima gente que no es libre, que está atada, que prefiere repetir libretos, que se siente cómoda encasillada. Y para esto, a su vez, hay tres explicaciones:

- La primera es que están totalmente enamorados de Macri o de Cristina. Y el amor o el fanatismo les nubló la cabeza.

- La segunda es la vagancia. Gente que no quiere pensar, prefiere recibir la letra y repetirla.

- La tercera es la económica. Gente que encontró la militancia rentada una salida profesional. Periodistas que se sientan cómodos loteando sus redes sociales o sus espacios y haciendo campaña al mejor postor.

Cualquiera de estas 3 explicaciones es válida. Solo que a mi me gusta más la libertad. Prefiero meterme en problemas, pero ser libre. Cuando digo esto siempre recuerdo la "Alegoría de la Caverna", un cuentito de Platón que nos interpela profundamente sobre quiénes queremos ser en la vida y el miedo que nos da ser libres.

La condición que puso Miguel Pichetto puso para aceptar ser el vice de Macri fue básicamente que nadie le rompa las bolas. Poder decir, siempre con cierto criterio, lo que se le canta sin que después venga el chirlo. Cambiemos había llegado al poder con essa filosofía de vida: "Venimos a proponer una una sociedad donde la gente sea libre".

Sin embargo, sigo encontrando en muchos de ellos una fuerte resistencia a la libertad. Y sobre todo mucho miedo a la disidencia. ¿Qué es lo que prefieren algunos? Que haya dos esquemas de pensamiento básico: nosotros y ellos. Nos bancamos al gobierno de punta a punta y no le criticamos nada. Ellos, los kaka, nos pueden bardear porque son el mal. Pero cuando alguien o algo sale de ese esquema primitivo, estalla la crisis.

Creo que si Mauricio Macri gana las elecciones y consigue ser presidente por 4 años más va a tener que plantearse seriamente con qué equipo quiere gobernar. Si con un grupo de alcahuetes que le dice que está haciendo todo bien y manda a los trolls a atacar a los críticos o si prefiere ampliar la base de sustentación política e incorporar a su gabinete a gente que pueda interpretarlo.

En síntesis la idea sería más Pichetto y menos Marcos Peña, pero no porque sea peronista. Sino porque no tiene un jefe que le diga lo que tiene que decir. El presidente la tiene muy complicada estas elecciones, pero si las gana, deberá replantearse seriamente: ¿Para que llegaron al poder? Lo que está en discusión es mucho más profundo que macrismo o kirchnerismo. Se trata de animarse a ser libre o seguir siendo esclavos.

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