lunes 30 de septiembre de 2019
VIALE 910

El error de dar por muerto al adversario

Había una vez un señor pelado que había nacido en la India. Ese señor dijo algo que nadie tomó en serio hasta que terminó pasando: "Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podemos mirarlos a los ojos y decirles que viven así porque no nos animamos a pelear". India se liberó del Imperio Británico y se convirtió en la democracia más grande del mundo con sus 1.300 millones de personas. Moraleja: No está muerto quien pelea.

Si sos hincha de Boca, jamás te vas a olvidar de la Libertadores 91. River ganaba 3 a 1 y lo terminó ganando el conjunto de la Ribera 4 a 3 con dos de Latorre., uno de Giunta y uno de Marchesini.

Si sos hincha de River, recordás perfectamente el Clausura 97. El Millonario perdía 3 a 0 contra Boca en el Monumental. River lo empató y casi lo termina ganando pero el travesaño le dijo 'no' al Pipa Gancedo. El secreto de la victoria entonces está en nunca dar por muerto al rival, aún cuando parezca que agoniza.

En 2017, hace dos años, el macrismo cometió el error gravísimo. Derrotada Cristina Kirchner en las elecciones de medio término, aseveró que el kirchnerismo había muerto para siempre. Hoy, el kirchnerismo está a punto de recuperar el poder y cometer el mismo error, dar por muerto al macrismo para siempre. Se escuchan análisis en los medios de comunicación precipitados: 'Si pierde Macri', 'desaparece Cambiemos', 'si pierde Vidal', 'se termina el Macrismo'.

La plaza del sábado en Belgrano más la Plaza de Mayo repleta con Macri en el balcón de la rosada el 24 de Agosto demuestran que aún siendo derrotado Macri el 27 de Octubre, dar por muerto a 'Cambiemos' como actor político en la Argentina sería un error grave. ¿Sabes por qué? Porque le guste o no al kirchnerismo, la demanda sigue existiendo, el público sigue estando.

Siendo este el peor momento del gobierno de Macri, sin dudas... con 35 puntos de pobreza, con 60 puntos de inflación, con 11 puntos de desocupación, con cepo al dólar, con derrota por paliza en las 'PASO', con dirigentes propios que huyen como ratas, aún así si lo logran movilizar mucha gente en la calle (un ámbito que siempre les resultó incómodo / esquivo). La calle siempre fue el lugar por excelencia para el peronismo, poco para el radicalismo y menos para el liberalismo.

Sin embargo, lo que demuestra la masiva movilización es que aún derrotado será difícil que la identidad de Cambiemos se evapore como sueña el kirchnerismo. Así como el kirchnerismo se desvaneció en 2015 porque había penetrado mucho más fuerte de lo que algunos pensaban en la sociedad argentina, en los sindicatos, en las universidades, en la juventud.

Hoy la identidad de Cambiemos vuelve a ser minoría pero no sabemos hasta cuándo. En todo caso, esto debe servirle a ambos lados de la grieta para aprender que la historia no termina cuando ganan. En 2011 cuando Cristina arrasó con el 54$ de los votos, dijo: 'vamos por todo'. Terminó haciendo un desastre, ocultando la pobreza. En 2015 cuando Macri derrotó a Scioli, la frase fue: 'No vuelven más'. Otro error.

En algún momento habrá que terminar con la fantasía de que se puede gobernar solo en la Argentina sin tratar de integrar al adversario. Como solemos decir, la grieta sirve para ganar elecciones pero no para gobernar. La marcha del sábado demuestra que el otro existe. El desafío para el próximo presidente será dejar de combatirlo y mucho menos ignorarlo.

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