domingo 22 de septiembre de 2019
FUTBOL DE PRIMERA

Velez cambió posesión por sacrificio y venció a un River intenso pero sin eficacia.

Dominguez, el goleador de la superliga, y Almada marcaron para Velez. Nacho Fernández anotó el gol de River. Un partido que tuvo muchos condimentos también incluyó detalles del juego que lo convirtieron en el mejor dela fecha.

En el partido más destacado de la jornada Velez venció a River y se llevó una victoria del Monumental después de ocho años sin ganar en ese estadio. Los de Gallardo merecieron la victoria ya que sometieron a Velez porque a nivel colectivo coordinaron mejor los movimientos, con y sin pelota. La victoria del Fortín se sostuvo en su arquero, con atajadas claves incluido un penal.


En el inicio la presión de Velez fue en cancha entera, con persecuciones sobre Enzo Perez y Fernandez en la salida. Además, Janson vigilaba a Montiel (atacó muy poco en todo el partido) y Bouzat corría a Casco en el otro costado. El equipo tenía movimientos coordinados, a la presión sobre el balón se sumaba la marca sobre los receptores. Se movían juntas las líneas del Fortín.


Fue veloz y preciso Velez en los primeros diez minutos, incluso estuvo cerca de marcar: primero Domínguez probo desde la medialuna y la tiro afuera, y después Robertone apareció por sorpresa y cabeceó a las manos de Armani desde el punto del penal.


¿Cómo se acomodó River? Con el movimiento de sus mediocampistas. Nacho Fernandez encontró espacios libres, desde la derecha y hacia la izquierda desorientaba a Robertone y Galdames. Casco y Suárez se asociaban con velocidad y precisión por la izquierda para someter a Gianetti, esto más la conexión Perez-Palacios comenzó a estirar a Velez que separó demasiado sus líneas y cambió velocidad por apuro (esto generó pases largos, presión desordenada y acciones individuales que favorecían la recuperación de River).


A pesar de ganar la posesión en ese primer tiempo (60%), los trece centros al área y los cuatro córnes a favor, River no pudo meterse en el área de Hoyos con peligro. Acertó un solo tiro al arco en los primeros 45 minutos.


Velez coordinó una presión en la salida de River y llegó al gol. Romero apuró primero a Martinez Quarta que cedió a Armani, el delantero lo acorraló tapando el pase al defensor y el arquero rechazó sin destino. Bouzat recibió de cabeza para Robertone y este para Domínguez, así de veloz y vertical se movió Velez para que el goleador del campeonato marque su cuarto tanto (dos de derecha, uno de zurda y uno de cabeza; todos dentro del área). El visitante se fue al descanso arriba 1 a 0.


En el complemento el partido se inclinó más aún en favor de River. Fue mas compacto el equipo de Gallardo y así generó dos acciones: avances con pases cortos y veloces, y recuperaciones rápidas tras perdida porque sus volantes y delanteros estaban cerca para rodear al rival. Volcó el juego por los costados, así buscó ser ancho para finalizar con profundidad. Fue demasiado para Velez que se dedicó a correr detrás del balón y en su campo.


Más allá del golazo de Fernández para empatar tras la jugada Martínez Quarta (trasladó cincuenta metros, tiro una pared con Suarez y asistió al volante) River sufrió la falta de gol de sus puntas. Ya son seis los partidos que los delanteros no anotan: Talleres, Cerro Porteño (vuelta), Boca, Huracán , Godoy Cruz (Copa Argentina) y Velez. Encima el atacante de mejor rendimiento se mueve lejos del arco: Suárez hoy es un wing izquierdo.


Velez cambió imprecisión y apuro por sacrificio: Dominguez se paró de volante central junto a Galdames y Thiago Almada bajó a buscar a su campo una pelota que veía pasar por el aire.


Con presión coordinada volvió a lastimar Velez. Dominguez le quitó a Nacho y Janson rápido profundizó para Almada (¿se la llevó con la mano?) que atacó el espacio en la espalda de Paulo Díaz. Si bien se resbaló Martinez Quarta, River volvió a quedar abierto cuando le quitan la pelota en salida. Penal de Armani a Almada y gol del juvenil de dieciocho años.


River arriesga siempre y toma el control de los partidos, como dijo Gallardo, y eso desgasta. Somete al rival (hoy pegó dos tiros en los palos) y para eso invierte mucho esfuerzo físico ¿lo bloquea después para definir? Como local River le ganó solo a Lanús (empató con Boca, perdió con Tallares y Velez)


Hubo tiempo para dos atajadas más de Hoyos, incluido un penal mal cobrado por Merlos que el arquero mendocino atajó ante un remate cruzado de Nacho Fernandez.


A nueve días de la semifinales con Boca, River mostró lo mismo que en el superclásico por la Superliga: presión y ataque directo, aunque volvió a fallar frente al arco rival. Velez se aprovechó y ganó su cuarto partido seguido. Esta vez con mas sacrificio que juego, más allá que el ADN de este equipo indique lo contrario.

Santiago Cantenys (scantenys@radiolared.com.ar)

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