Tome un minuto como todos los días, esta ha sido una semana muy fuerte y muy particular para este programa, porque nosotros no somos de alimentar nuestro auto ego, ni de estar, salvo a veces que jugamos con el tema del fútbol, estar marcando virtudes y cosas que para mí no tienen que ver con nuestra profesión, porque nuestra profesión es una obligación y ustedes eligen o no un programa, pero esta semana ha sido muy potente y muy fuerte, porque a través de las declaraciones de Patricia Bullrich, pudimos generar un tembladeral con algo que es muy preocupante en la Argentina, la inestabilidad que tenemos para poder reconocer qué es bueno, qué es malo, qué es honesto y qué es deshonesto, así que muchísimas gracias a ustedes que nos acompañan, porque tenemos una tribuna solamente en el AMBA de más de 350 mil personas que nos escuchan, ni contar el resto de la Argentina y el resto del mundo a través de la aplicación, y pudimos darnos el gusto de no tener que formar parte de ningún club en la Argentina de fanatismo de un lado y del otro, y trabajar de lo que realmente tenemos que hacer, que es de periodistas, para propagandistas y para fanatismos, las escuelas de marketing o los templos, pero no los programas periodísticos que tienen que tener otro tipo de tarea. Ayer veía al presidente Javier Milei junto a Patricia Bullrich con un marco muy particular, porque el fondo era la cárcel de Ceisa, en el lanzamiento de lo que pretende ser un nuevo código penal en la Argentina, con penas más severas contra la corrupción y con muchos agravantes. Y digo, qué contradicción notable, porque hace pocos meses tiramos abajo ficha limpia y hoy estamos discutiendo la conducta de un diputado nacional que pretende renovar y que tiene aspiraciones serias a ser gobernador, o tenía, en el 2027.
Yo no creo en las aclaraciones poco claras y tampoco creo en las aclaraciones en cuotas. Cuando uno tiene que aclarar algo, si no tiene contundencia, lamentablemente perdió. Es como la renuncia.
Las renuncias son indeclinables en la vida. A ver, anuncio que voy a renunciar, vienen tres, no, no renuncies, por favor. No, entonces me quedo.
Las explicaciones del señor Spert han sido muy flojas, porque entre la primera con Pablo Rossi y el comunicado de ayer, hay muchas diferencias. En la primera no reconocía los 200 mil dólares, en la segunda sí. Significa que hay una mentira o hay dos versiones sobre un mismo caso y no sirve, no es creíble.
Argentina se transformó en un país increíble por la conducta de muchos de nuestros políticos. Cuando uno mira a este país, no puede creer que hayamos permitido tantas cosas nosotros los argentinos, porque el 50% de pobres no fue una varita mágica, no fue magia, como decía alguna ahí dando vuelta. Fue producto de la brutal corrupción que tuvo la Argentina y que tiene la Argentina.
La falta de controles. Hoy descubrimos un empleado municipal sindicalista en Salta, 30 años de licencia y cobrando guita del Estado. Este es un puntito, pero con tantos puntitos hicimos un país plagado de corrupción, de desigualdad.
Y ayer yo veía al presidente Milley anunciando el nuevo código con más agravantes y con penas cumplibles y contradice la situación de defensa y amparo hoy a un candidato que mínimamente se tendría que poner a un costado hasta que la justicia determine si es responsable o no. Nosotros no juzgamos, nosotros esperamos que la justicia trabaje, presentamos investigaciones, tenemos datos, tenemos certezas. Los que trabajaron para demostrar que Cristina Fernández es una corrupta, trabajaron durante muchísimos años, periodistas y políticos.
Los que demostraron las últimas horas que el señor Millman es inocente y se comió una operación, trabajaron. Pero tenemos que esperar a la justicia, porque no somos los dueños de la justicia. Lo que hoy podemos aportar como datos es que el señor Spert confunde o está confundido porque cree que hay una diferencia sustancial entre su vida privada y la vida pública, pero por sobre todas las cosas es ciudadano.
Y si yo recibo 200 mil dólares que provienen de una empresa comandada o donde está asociado un narco, el dinero es narco. Yo no sé si lo cobró por su campaña del 2019, a esta altura, si lo cobró por una asesoría privada, pero si esto proviene de este señor Machado, ese dinero está manchado. Manchado de corrupción, manchado de adicción, manchado de sangre, manchado de narcotráfico y mínimamente lo tendría que sacárselo de encima, donarlo.
No sé si sirve, si repara, pero está en su cuenta, está en su vida, está en su patrimonio. La justicia después tendrá que demostrar un montón de cosas, pero hoy las explicaciones del señor Spert no son claras. Aclaraciones poco claras y en cuotas.
¿Qué viene? ¿Una tercera versión ahora? Porque la primera no rindió, dicho por sus propios compañeros Bullrich y Francos, y hacer este comunicado que a mí particularmente, les soy sincero, no hay un solo viaje en avión, hay 35 probados por la justicia, y hay un dinero cobrado por asesoría o no asesoría, o por campaña o no campaña, pero que es un dinero que no tiene un origen bueno. Ustedes podrán decir, ¿es lícito porque hay una transferencia? Sí, es llamativo que haya una transferencia blanca, si es dinero negro, pero es un dinero que huele mal y me parece que no hay que andar explicando tantas cosas, que en algún momento hay que ser más contundente y tomar determinaciones. Por eso yo ya lo veía en mi ley, hablando del nuevo Código Penal, y digo, resolvé el tema de Spert.
Javier, ¿a vos la gente te buscó para ser algo distinto? ¿No llegaste porque gritabas, o por los ojos rubios, o por el cabello? No, no llegaste por eso. Llegaste porque la gente tiene los huevos por el suelo de los chorros, porque se da cuenta que los hijos no tienen futuro y se les van, porque van a la escuela y no entienden nada, porque están en un país donde no sabemos qué es bueno, qué es malo, qué es sano, qué no es sano, tapados de corrupción, tapados de adicciones. Miramos esta semana el escándalo de estas tres chicas y vimos que, como ese pequeño Jota y toda esa manga de hijos de puta, hay un montón que le cagan la vida a nuestros chicos.
Javier, viniste para otra cosa, el 56% te eligió para otra cosa, pero pareciera que estamos en los caprichos y estamos en los empaques de la casta. Y si vos no sos casta, decí, separo a este candidato y después vemos. ¿Por qué la gente tiene que soportar este tipo de amparo cuando hay evidencias y pruebas que marcan un camino contrario? Viniste para algo distinto, te eligieron para algo diferente.
No le estás entregando un candidato al kirchnerismo, le estás entregando a la sociedad la posibilidad de marcar un camino distinto. Donde los corruptos estén donde tienen que estar, en la cárcel, y donde la guita del Estado sea sagrada, para que funcione el Garrahan, para que las universidades no se caigan a pedazos, para que los pibes morfen cuatro veces por día, para que no terminen solamente tres de cien la escuela secundaria, para que no seamos un país tan embrutecido como han hecho gran parte de estos últimos 20 años, para creer que tenemos que vivir del subsidio o de me rasco las pelotas todo el día. Hacé un país grande, marcá una diferencia, que la historia después te destaque como el tipo que puso los huevos en la hornalla para hacer algo diferente y salir de esta mediocridad.
Veremos cómo responden las próximas horas. No alcanza con ponerle protección a candidatos que no la merecen y que no saben explicar y defenderse como corresponde, porque el señor Spert no ha tenido contundencia y las aclaraciones poco claras son confusiones y no sirven para nada. Para terminar el minuto, lo digo casi todos los días, dejemos de lado a estos ridículos que festejan y creen que el problema de Spert o de Español los reivindica.
No, no te reivindica. Si sos chorro, si sos delincuente, si tenés que ir a Comodoro Pi, si tocaste el pianito, formás parte de una categoría muy menor con relación al resto de la gente, que es transparente, que es honesta, que labura, que se rompe el alma, que piensa en un futuro, que piensa en sus hijos, que piensa en su descendencia. Esto no reivindica la corrupción de otros y otras, que creen que con lo de Spert hay una situación igualitaria que nos pone a todos en la misma situación.
No, no, no, no se confundan. Vamos a seguir hablando de transparencia y vamos a seguir hablando de delincuentes y de corruptos. No confundamos a la gente.
No festejen lo que ustedes son, no festejen lo que ustedes son. Traten de marcar una diferencia superadora, porque en la Argentina hay mucha gente que gobierna, que trabaja, gobernadores, legisladores y lo hacen con profunda honestidad. Pero marquemos alguna diferencia, porque, vuelvo a repetir, Presidente, no lo eligieron para ser más de lo mismo, lo eligieron para ser algo distinto.
Y hacer en esa puesta en escena, con el nuevo Código Penal, pero con Spert entre el público, realmente no está demostrando que está en la tribuna de los distintos, sino está en la tribuna de lo que hicieron de la Argentina hasta ahora, la nada misma o el desastre mismo de confundir y creer que todo da igual. Todavía está a tiempo. Lo eligieron para otra cosa.
Ojalá que el Presidente también lo entienda.

