Me tomo un minuto como todos los días, porque estamos en la semana previa a que el presidente de la nación, Javier Milei, como todo primero de marzo, el presidente tenga que tomar el Congreso de la Nación y abrir el año legislativo. Y la verdad que viendo la conducta de los diputados y algunos senadores en las últimas semanas, entré en un grado de preocupación, porque dije, el primero va el presidente, el primero se presenta el lineamiento de lo que es un año importante para todos los argentinos, nos guste o no nos guste Milei, nos guste o no nos guste en su momento Fernández, Kirchner, Alfonsín, Macri, es el presidente que marca el destino, en este caso de 47 millones de personas, en el recinto de la democracia, donde hay que ser respetuosos y donde hay que saber dialogar, donde hay que saber consensuar y donde hay que tener mínimamente una cuota de educación. Yo viendo la conducta de algunos diputados y diputadas en los últimos tiempos, me animé la semana anterior a pedir un acto físico que vendría a ser, más que nada, un acto de salud, para saber si las personas que están en sus bancas, hoy están en condiciones, nada más y nada menos, que de construir leyes que marcan el camino de todos nosotros que somos los argentinos.Yo veía con profundo dolor las conductas de la semana anterior, no porque quiero que el Congreso sea un convento, sino porque quiero que en el Congreso haya gente que haya leído mínimamente lo que es un proyecto de ley y que tenga una conducta acorde a lo que estamos tratando. Argentina trataba, entre otras cosas, que hay 43% de empleados en la informalidad y había diputados y diputadas que daban vergüenza por su conducta.
Así como en Salta hay rinocopía para el gobernador, para el vice, para la justicia, para los diputados y los senadores provinciales, ¿por qué no hacerlo también en el Congreso de la Nación? Un acto más amplio, que no solamente pasa por una adicción, a la cual cualquier diputado, como cualquier ciudadano, puede estar pasándola y habría que ayudarlo.Algún electroencefalograma vendría bien, porque cuando uno ve algunas cosas no las puede entender. La conducta de la señora Florencia Cariñano es preocupante, porque desenchufa los micrófonos y el taquígrafo en el recinto donde todo el mundo tiene derecho a hablar porque no le gusta el tratamiento que se está llevando a cabo con una ley que alquilerismo le molesta. Pero lo peor surgió en las últimas horas.Florencia Cariñano no pidió disculpas, sino que redobló la apuesta. Escúchanla. Caía la sesión.Entonces yo desconecto un cable y es una locura.
Ahora se les cae la sesión a ellos. Arrasa con 81 años de hecho laboral y ¡ah! ¡qué tema desconectar un cable! El tema era que esa sesión no se podía llevar a cabo y había que hacer cualquier cosa para que no se lleve a cabo.Y la verdad es que yo lo volvería a hacer, no tengo ningún inconveniente, porque nos estaban llevando atropellados a todos a votar algo que ni siquiera nos querían dejar hablar, porque como ellos no tenían manera de defender ese proyecto de mierda que presentaron, pretendían que nosotros no digamos lo que pensamos de esa basura que presentaron. Y la verdad... Bueno, este es el nivel de la señora Florencia Cariñano. Que no se arrepiente, que redobla la apuesta.Y en este recinto se gana y se pierde y no pasa nada en otras partes del mundo, en los países civilizados, en otros se agarran a trompadas como acá. Hemos tenido algunos diputados de pésima conducta que han pedido disculpas, o Carzago, cuando se creyó en algún momento que esto era el Luna Park y se enfrentó con no sé quién a las trompadas. Las diputadas que se tiran agua, que se graban, que están grabando dos minutos de redes sociales para que alguien las conozca, no importa si hablamos bien o mal.¿Quién conocía a la señora Lemoyne? ¿Quién conocía a la señora Cariñano? Nadie. Hoy tienen trascendencia de lo malo, les interesa eso, no les importa otra cosa. Pero nosotros como argentinos no podemos permitirlo.Al apto físico le tenemos que pedir también un tribunal que saque momentáneamente a diputados que están bajo esta situación. Vergonzoso lo que pasó la semana pasada.
Florencia Cariñano, el señor Pietragala, la señora Lemoyne grabando todo.Señora Lemoyne no está para grabar, está para disertar, para opinar. La diputada Kelly Olmos. Kelly, estamos en el 2025, déjese de jorobar recitando la oda perón.Déjese de jorobar, por favor, los pies en la tierra, un poquito más de nivel intelectual. Tenemos que aguantar discursos eternos repletos de controversias y de mal gusto y de malas palabras y de agresiones. Y el fin de semana va el presidente.¿Haremos otra vez lo mismo? ¿Desenchufaremos micrófonos, sacaremos el taquígrafo, iremos con papelitos, tendremos esta conducta tan desastrosa en la casa de la democracia? Vuelvo a repetir, apto físico y un tribunal independiente, autónomo, que juzgue las conductas de los diputados y los senadores de la nación. Nos salen entre 5 y 10 millones de pesos más los asesores, más el desarraigo, más los hoteles, más los viajes, más, más, más. Y un maestro de Argentina no sabemos si el lunes empiezan las clases.Levantemos el nivel, levantemos la vara.
Estamos muy, muy abajo y nadie se arrepiente de nada. Pensé que la señora Cariñano iba a tener la grandeza de decir qué mal que estuve.Me vi y me dio vergüenza ajena, pero parece que no. Redoblamos la apuesta. Mientras tanto, seguimos bajo esta situación y el domingo prepárense para un nuevo show con el presidente de la nación, que también tiene que estar a la altura, por lo que significa la apertura de las sesiones, la asamblea legislativa y el respeto y la institucionalidad que la República Argentina se merece.


