Me tomo un minuto como todos los días, que dantesco espectáculo el de ayer cuando el gobierno decide cerrar la sala de periodistas en la casa de gobierno y ya les repito como les dije mil veces que yo no hago una defensa corporativa, ni que los periodistas son intocables, ni que ponga las manos en el fuego, nada de eso, no hay una cuestión corporativa, pero me parece que en democracia lo prohibido es prohibir y cuando uno ve cuál es la razón de esta prohibición, que muchos colegas puedan entrar a trabajar como lo hacen desde hace siglos en la casa de gobierno, se da cuenta que no hay un motivo realmente cierto y real, porque lo que se grabó para un programa de TN que puede ser imprudente, porque si no está autorizado alguien puede decir y la verdad no está permitido, no altera el orden ni altera la seguridad de la casa rosada, yo sé que si esto sucede en otros países y me voy a los extremos, me voy a Estados Unidos y Cuba, lo más probable es que un periodista tenga un problema serio y tal vez termine preso por el solo hecho de hacer algo que no corresponde, aquí en la Argentina estamos más acostumbrados a cruzar cualquier tipo de límite, pero acá no se puso en juego la inseguridad y acá todavía estamos esperando que la justicia dé a conocer su veredicto con relación a ese espionaje ruso y esos supuestamente periodistas ensobrados que atentaron contra el gobierno, pero la actitud de la casa militar a cargo de la seguridad y por supuesto con el aval de los hermanos Millet, es una actitud absolutamente repudiable, es una actitud sin precedentes porque ni aún el killerismo que combatió tanto y destrató tanto al periodismo en la Argentina se animó a esto, ni Cristina Fernández se animó a esto, miren que la pasamos mal, ponían carteles para que vayan gente a escupirlos, armaban programas de cuarta como 678, duro de domario, sé qué cosas para armar campañas.
Para armar descalificaciones, para hacerle creer a la gente un montón de mentiras, pero no se animaron a esto, porque esto tiene que ver con la institucionalidad y es lo que no entiende Javier Millet, la falta de institucionalidad, el querer generar que hay que tenerle miedo al presidente de la nación, el desprecio permanente por la justicia cuando la justicia tiene un rol, el desprecio permanente por el congreso cuando el congreso en democracia tiene un rol, el desprecio permanente al periodismo donde el 95% son asquerosos, repugnantes, ratas, inmundas y no sé qué otras cosas, cuando también tiene que ejercer un rol, porque después la gente define, como les dije mil veces, en el congreso a quien vota, en la justicia a quien dice che, este fiscal, la verdad me saco el sombrero, este fiscal o este juez, la verdad confío, este fiscal o este juez son unos chantas, la gente hoy sabe todo, sabe cuál es nuestro trabajo, puede cambiar de dial, puede cambiar de canal, puede cambiar de portal, puede comprar un diario si compra de papel o no comprarlo, no es tan complicado y el presidente vive con estas rabietas de que lo persiguen, de que lo buscan, que atentan contra su gobierno, por supuesto que hay militancias, por supuesto que hay ensobrados, por supuesto que hay algunos que le desean el mal, como también sucede cuando gobiernan otros, porque hay militancias de hace mucho tiempo y tal vez eso es lo que confunde, molesta o le genera un mal humor brutal a determinados presidentes de la nación, pero cerrar la sala de prensa en la Casa Rosada realmente es un hecho de intolerancia sublime, porque no pasó nada, no está en juego mostrando el patio de las palmeras o la puerta de no sé qué cosa, estuvo mal porque no tuvo autorización, perfecto, pero pone en juego y atenta contra la seguridad, no. La verdad que es increíble, seguirán cerrando salas de periodistas, seguirán insistiendo con que los periodistas son repugnantes, asquerosos y no sé qué otra cosa más, seguirán intentando acallar voces críticas, porque quien critica está siempre mintiendo o conspirando, pero aún bajo estos lineamientos que plantea el gobierno, no podrán silenciar el caso Libra y la investigación periodística, no podrán silenciar el caso Andis, Españolo, discapacidad y el trabajo de los periodistas, no podrán silenciar la investigación de la caudalado jefe de gabinete Manuela ADorni, porque hay periodistas, puede haber fiscales, puede haber jueces que meten en cajones algunas causas, que se mueren, puede haber cosas que prescriben, pero lo que no puede haber nunca es pretender romper una investigación periodística, porque la investigación periodística, entre otras cosas en la Argentina, llevó a una expresidenta presa por corrupción, porque ¿saben qué pasó? Primero investigaron a los periodistas y después llegó la justicia, que es la que condena, así que son trabajos complementarios, lo ideal sería que investigue primero la justicia y que algún periodista pueda aportar, aquí es al revés, investigan los periodistas, condena la justicia, seguirán pero no pondrán bajo este tipo de metodología que han utilizado en los últimos tiempos, porque esa es la tarea del periodista, y el periodista está para investigar, está para criticar y está para juzgar, y después hay una gran porción también de periodistas en la Argentina que están para luchar por un país mucho más sano, y es absolutamente respetable, por los jubilados que cobran 400 lucas, por los pibes que no comen todas las comidas todos los santos días, por los argentinos que se levantan y van a laburar, ponen el hombro y tienen una paciencia infinita porque miran para atrás y se horrorizan, y miran para adelante y no saben qué va a pasar, y por un respeto también hacia un pasado plagado de corrupción que nos tiene hoy casi de rodillas en el mundo, pidiendo algo de guita para poder subsistir, para poder pagar las deudas y para estar un poquito mejor.
Porque en el medio está nada más y nada menos que nuestra querida Argentina, así que por más que le tengan tanto miedo a mi ley, que no haya un ministro, que no haya un hombre de confianza, una mujer que diga Javier aflojá con esto, esto no suma, yo sé que distraemos, tal vez hoy hablamos menos de Adorno y hablamos más de la sala del periodista, pero son cosas que no tienen que ver con la vida institucional y con la democracia, y me parece que este gobierno en materia institucional, todos los días nos demuestra que está casi casi aplazado, y tendrá que entender de una vez por todos que en democracia lo prohibido es prohibir, y el gobierno insiste con esta metodología que hasta el momento no le está dando ningún tipo de resultado, recordémoslo siempre, en democracia lo prohibido es prohibir, ojalá que lo entiendan.


