Me tomo un minuto como todos los días y realmente me resulta auspicioso estar en un momento, en el mes de enero, que Argentina esté debatiendo temas importantes para la gente.
Después veremos cuál es el resultado, veremos la altura de los políticos argentinos para presentar este tipo de proyectos, pero que en el mes de enero estemos hablando de dos problemas muy serios, como la falta de trabajo y la inseguridad descomunal que tenemos en la Argentina, me parece realmente meritorio.
Es obligación, por supuesto, de la política, pero me llama la atención porque por lo general los gobiernos, cuando les va bien, cuando ganan una elección, aflojan, disfrutan y van viendo o van midiendo el pulso.Una reforma laboral necesaria porque no hay trabajo en la Argentina digno y porque hay más de seis millones que están en negro y todos los días salen de casualidad, bajo la suerte de la buena o la mala salud, a poder trabajar. Y ahora viene la propuesta para que los menores sean penalmente responsables a partir de los 13 años. Escucho todos estos debates sin ningún tipo de idea, sin ningún tipo de fundamento, siempre con el tema de la trincherita de un lado y del otro, no porque un chico de 16, no porque el futuro, no porque sos de derecha, no porque sos de izquierda y la verdad que muy poco fundamento.Y creo que una situación de alerta nos la está dando el mundo con relación a los menores, porque comenzó a ver el mundo que hay un problema muy pero muy serio y es la droga. Y lo que no teníamos antes, que un chico de 16 o 14 o 15 estaba implicado en hechos delictivos porque está sumido en adicciones o porque los carteles de la droga le permiten hacer mucho dinero, hoy está sucediendo.
Hoy cambiaron muchos hábitos, entonces no podemos estar atado a un código de la dictadura y a un código donde un chico de 16 años tenía otro proyecto de vida o vivía en una argentina mucho más sana que la vivimos actualmente.Quiero que escuchemos a Mariano Borinsky. El doctor Borinsky es uno de los mentores de todo lo que hay que hacer en materia código penal para entender dónde estamos parados, que no es la discusión a favor o en contra simplemente de un número para decir si alguien es responsable o no. Escúchenlo.
La sociedad está pidiendo a gritos. Cambiemos el código penal que tiene 100 años de vigencia. Cambiemos el código penal juvenil que es de la época de la dictadura.Hagamos un código penal que tenga en cuenta la seguridad ciudadana, que escuche a la víctima, que tenga en cuenta la Convención Internacional del Niño, que tenga en cuenta lo que pasa en otros países.
En otros países ya se ha discutido este tema, no somos los primeros que lo estamos tratando. En otros países la aportación ilegal de armas es un delito autónomo que es el antecedente de otros delitos.Entonces modifiquemos esto. Es una política de Estado que la política, el Congreso en este momento debe tomar nota de todos estos proyectos que se vienen trabajando hace muchos años y que no perdona más víctimas. O sea, ¿cuántas víctimas más vamos a tener? ¿Cuántas más vamos a tener? ¿Cuántos Jeremías Monzón, este chico que lo mataron de una forma bestial en Santa Fe vamos a tener? ¿Cuántos nenitos vamos a ver en las redes sociales con un revólver en la mano o con familiares desquiciados que los despiden a tiros cuando la policía lo mata en un enfrentamiento?
El mundo, como dice el doctor Borinsky, ya lo hizo.No es que nos exponen a decir, che sean ustedes los dueños de la fórmula, cambien ustedes los argentinos. No, ya lo hizo el mundo y no son monarquías y no son dictaduras. No, no lo son.Israel, 12 años. Brasil, gobierna Lula, acá en frente, 12 años. México, 12 años.Uruguay, 13 años. Inglaterra, Suiza, 10. Y algo que nos expone mucho, para todos aquellos, escucho a algunos diputados que están con el corrallado de hace tanto tiempo, no tienen una idea ni por casualidad, porque pueden decir, no, la verdad yo estoy de acuerdo con que mantengamos, no es la solución, no va a cambiar nada por esto, por esto, por esto y por el otro.Y ahora les voy a decir por qué yo parcialmente no estoy de acuerdo, porque falta una pata y coincido con el doctor Borinsky, pero para que reaccionemos y para que movamos las estructuras mentales de mucho político argentino detenido en el tiempo, si hay un país donde la calidad de vida es notable es en Suecia. Suecia está pidiendo un cambio justo en las últimas horas para llevar la imputabilidad a los 13 años. Me puse a mirar un poquito, porque uno dice, che, en Suecia la calidad de vida es considerada una de las mejores del mundo.
Es un país sólido de bienestar, porque tiene servicios públicos, un fuerte compromiso con la educación, todo el mundo estudia, un fuerte compromiso con la salud. Es uno de los países donde el equilibrio entre la vida personal y laboral es la mejor del mundo, considerado país estable y seguro. ¿Qué les pasó? En el 2025 detectaron 52 casos delictivos en manos de menores, muchos de ellos como consecuencias del avance bestial que tiene la droga en el mundo.¿Qué hacen? Piden una modificación, pero para que la ley realmente sea eficiente y completa, no alcanza con mover el numerito y decir, del 16 lo pasamos al 13 y terminamos con el problema, sino que la otra parte es la que también, charlando con nosotros, la planteaba un especialista como el doctor Mariano Borinsky.
A ver. La baja de la edad de la imputabilidad es un aspecto.Hay otros aspectos, es decir, el Estado se tiene que hacer cargo de qué política de educación, de formación, de reinserción social. ¿Qué va a hacer el Estado con el chico que delinque? Porque no es solamente vos bajás la edad, lo metés, lo detenés en un instituto especializado, que lo tenés que tener además, sino que vas a hacer el día después. ¿Qué asistencia? Y esto es el Código Penal Juvenil del cual venimos hablando.Asistencia a programas educativos, de formación ciudadana, de capacitación laboral, de programas culturales y deportivos, de servicio de salud, de tratamiento médico psicológico. ¿Qué seguimiento? ¿Qué tarea va a tener un supervisor que siga a ese chico para que no vuelva a delinquir? Es decir, una verdadera política de Estado en el cual la edad es un aspecto, pero después debes tener todos estos otros aspectos complementarios.
Qué importante lo que dice el doctor Borinsky.Una ley juvenil adecuada a estos tiempos, con buenos instructores, con buenos profesionales para tratar de torcer el desastre de muchos chicos argentinos que hoy van camino a recibirse de delincuentes. No armar institutos de menores, che que hacemos, bueno acá pone la guita, el director se afana la comida y les da mala comida y tenemos instructores que son un desastre y hay coimas para tener un celular y se escapan cada dos minutos.
Esa porquería no.Y la corrupción tampoco. Pero que estén libres en la calle matando o robando gente tampoco es la solución. Encontremos un camino.El mundo lo ha hecho y el mundo fue evolucionando. No tengamos tanto miedo a lo que hace el primer mundo fundamentalmente para si es necesario copiar. No pidamos ideas extraordinarias a nuestros políticos de turno.Con simplemente mirar un poquito el mundo podemos copiar. A propósito de copiar o mirar, la Asamblea Nacional de Francia aprobó un proyecto de ley que prohíbe el acceso a las redes sociales a menores de 15 años. Un tema donde se veta el uso de teléfonos móviles en los institutos, en los lugares donde hay educación, para que los chicos no estén tan expuestos.En Francia, democracia de punta a punta, ningún atisbo dictatorial, ningún atisbo de situaciones que hagan que alguno diga no, che, esto es imposible. Y para terminar, me quiero tomar un minuto porque mientras yo pido que copiemos y veremos las cosas interesantes del mundo, Argentina siempre está con el espejito retrovisor mirando cosas del pasado que la gente está totalmente harta y saturada. Anoche cuando el presidente Milley estaba en Mar del Plata y los periodistas le preguntaban a la gente por qué viene a verlo o a sacarse una foto, la mayoría hablaban de la esperanza o de cambiar cosas que a los argentinos nos tienen realmente saturados y hartos.Y este tipo de conductas, como la de Jorge Capitanich, son conductas que nos tienen absolutamente hastiados a todos los argentinos. Se transformó en senador en diciembre del 2025. Una de las primeras medidas, nombrar a su hija María Guillermina Capitanich a uno de los cargos más importantes que tiene él en el Senado de la Nación, como poder tener asesores.La señorita está en planta transitoria bajo la categoría A1, sueldo básico de 2.153.000 pesos que puede aumentar en fusión de capacitaciones, antigüedad y estudios adicionales. Yo la verdad estas cosas no las puedo terminar de entender.
Primero que Capitanich tenga 16 asesores en un país muerto de hambre como el nuestro, es un delirio.Y la contratación de familiares en cargos legislativos me parece que formó parte ya de un debate viejo por el tan mentado conflicto de intereses. Y esto no solamente pertenece al quillerismo. Hubo una diputada libertaria que tenía una sucursal de familiares, creo que en la provincia de Jujuy.En muchos casos ellos justifican la presencia de familiares en sus equipos por la confianza y el compromiso que este vínculo genera. Pero me parece que ya son cosas muy viejas y del pasado. Y que es acomodar gente y que es darle lugar a gente que tal vez no es la más capacitada y que puede tener otros medios para encontrar algo que en la Argentina escasea.Nada más y nada menos que el empleo. De paso, digamos, no hace falta tener 16 asesores porque nos salen muy muy caros en un país donde estuvimos un año discutiendo, entre otras cosas, el presupuesto del Garrahan


