Un minuto como todos los días no me quiero ir de la actualidad pero por supuesto me tengo que parar también en lo sucedido en el día de ayer porque es un día glorioso para todos los argentinos, para todos, aún para todos aquellos que siempre juegan en contra de la alegría de la gente. Con relación a la actualidad quiero decir que tenemos que ser claros en el tema del señor Manuel Adorni y la custodia que supuestamente puede costar 23 millones de pesos, porque si no tiene derecho legalmente a tener custodia lo lamentamos en el alma. Habrá que cambiar la normativa y a partir de un cambio de normativa normalizar un hecho que hoy es irregular, el cual nos tendríamos que enterar a través de Adrián Rabier, que es el vocero, no como consecuencia de la denuncia de una diputada arrepentida con ese espacio como es Marcela Pagano, porque aquí nos enteramos de todo siempre cuando alguno se arrepiente de algo o cuando alguno está enojado contra otro, caso contrario las cosas pasan alegremente.
Si el señor Adorni tiene inconvenientes por sus conductas que tendrá que probar la justicia, judicialmente habrá denuncias con relación a este tipo de hechos, pero el gobierno no detalló si algún tipo de hecho tuvo un correlato judicial para poder justificar que el señor Adorni tenga custodia. Si a el señor Adorni la gente lo insulta, será problema del señor Adorni, de su familia, de su mujer y de todos aquellos que formaron parte de conductas que tendrá que demostrar la justicia pero que son totalmente irregulares. Lo lamentamos profundamente en el alma, yo sé que es incómodo, que es molesto, no estoy de acuerdo con ningún tipo de escrache, no estoy de acuerdo con esa clase pública, no estoy de acuerdo con que la izquierda sea la referencia moral de la Argentina, la justicia tendrá que determinar, pero esto de por seguridad sigue con custodia sin ser funcionario y si el costo es 23 millones de pesos, me importa muy poco si lo autoriza una ministra o un ministro, porque no hay derecho legal a tener custodia, lo tendrá que resolver la justicia si es inocente o si es culpable y se la tendrá que bancar, como se la banca mucha gente en la Argentina que lamentablemente no puede transitar porque su conducta la condena y la gente lo que no vea a través de la justicia cree que tiene un derecho para poder hacerlo, como lo hace hasta con un jugador de fútbol cuando juega mal, con el insulto a flor de piel, cosas con la cual no estoy de acuerdo pero que forma parte de la realidad.Y con relación a lo de ayer, qué lindo lo que nos pasó y qué lindo lo que sentimos, porque el fútbol tiene esta locura pasional inentendible, donde se prende el corazón y donde se apaga la cabeza y que tiene esta locura que pasas del derrumbe emocional, como ayer era el 0-2, al éxtasis infinito del triunfo, cuando pasa lo que pasó ayer y terminás ganando 3-2 y me parece que los argentinos tenemos derecho a vivir este momento, hoy no discutimos si el estilo de Menotti, si el estilo de Bilardo, si Maradona es mejor que Messi, si Messi es mejor que Maradona, no nos paramos en estas cosas que en algún momento nos parecían tan importantes y hoy tal vez con tanto desgaste nos parecen tan tan tan chiquititas, o tal vez decidimos dedicarnos a disfrutar de las pocas cosas que disfrutamos los argentinos, porque siempre andamos en preocupaciones, en emparches, en que no llegamos a fin de mes, en que tenemos un sinfín de funcionarios que no estuvieron a la altura de circunstancia, que tenemos un montón que forman parte del club de la corrupción, que pareciera que el estado es lo privado y muchos se apoderan y creen que tienen derechos sobre los demás, donde mezclamos la ideología, donde mezclamos la ideología, veía el otro día a esa chica Tamara Petinato que podría explicar un poquito mejor su vínculo con Alberto Fernández y el papelón institucional que hicieron en la Casa Rosada, criticando a Messi porque se acercó a Sofi Martínez en un gesto de altísimo caballero, abortando un rumor que habían instalado y metido de las mujeres de la selección contra esta periodista porque tiene cercanía, la propia familia, su mujer y Messi le pusieron punto final a todo este dislate que hay en la cabeza de algunos que son pocos pero que lastiman y hacen mucho mal y que están en medios y que están en redes y que están todo el día con cara de culo porque no pueden ver que la Argentina esté contenta, que la Argentina se sienta feliz, que la gente se tome un respiro, que se abrace sin conocerse, que esté con sonrisa por la calle, que le importa un bledo si hoy está Javier Milei o estaba Alberto Fernández cuando juega la selección argentina. Es una emocionalidad absolutamente distinta porque creemos que nos vaya bien, vivimos acá, la mayoría de ustedes tienen hijos, descendencia, quieren un país roto, un país amargo, un país desastroso y esta gente tan particular que gracias a Dios son pocos son los que mezclan la ideología permanentemente en todo, que critican a Messi y a la mujer y a esta pobre colega nuestra, pobre chica que hace un trabajo formidable y que no se mete con nadie, que la quisieron involucrar hasta en cuestiones sentimentales.
Son estos mismos que defienden corruptos, que defienden presos y presas y que están contentos con esos argumentos mentales para destruir un momento de altísima emocionalidad de los argentinos y lo tenemos que respetar, lo tenemos que respetar porque las cosas se sienten y lo que pasó ayer en la argentina fue un sentimiento, una explosión, una locura y un sinfín de sensaciones que solamente se sienten cuando uno está atrapado por una pasión y el fútbol tiene esta pasión con los dos extremos como les decía, el terremoto brutal de la sensación del despojo y el fracaso cuando estábamos 2 a 0 y la emoción infinita, incontrolable, llena de lágrimas porque el fútbol te conecta con tus antecedentes pero cuando eras chico, te lleva a tu familia, te lleva a tus amores, te llevan a los que están, te llevan a los que no están, te lleva a todos lados, te hace recorrer un álbum de sensaciones muy particulares donde solamente manda el corazón y no manda la razón.Por más alegrías, por mejores momentos, por más unión, no importa que sea el fútbol, mañana también es un día de altísima institucionalidad, es el día de la independencia de la argentina y tenemos que estar a la altura de un país que tiene 46 millones de personas, salvo algunas excepciones, colgadas de una ilusión que no solamente, como dice Leo Gentili, están colgadas a la ilusión del Botín, del Messi, sino también colgadas a la ilusión del progreso, de la transparencia y de que una vez por todas, alguna vez, podamos estar felices no solamente por el fútbol sino por un sinfín de logros argentinos en materia gubernamental, en materia institucional y podamos apretar todos juntos los 46 millones el puño y decir somos argentinos, estamos felices y orgullosos de haber nacido


