Un minuto como todos los días y por supuesto hoy tenemos que hablar de inflación, 3.4, pero no el comentario de todos los meses, es bueno, es malo, subió, bajó, sino que me parece que tenemos que darle un contexto aprovechando el número impensado, duro, más allá que hay un 0.7 que está compuesto por la guerra, porque un barril de petróleo cuando comenzó el conflicto en Medio Oriente valía 58 y hoy cuesta ciento y pico, coincido con el presidente de la nación que el dato es malo, sí, el dato es malo, sí, no hay duda que el dato es malo por no poner malísimo, es mejor que lo que teníamos y sí, es mejor, no es lo mismo tener 30 que tener 200, estamos totalmente de acuerdo, alcanza en el comparativo decir, ché, teníamos 200 y hoy tenemos 30 y a mí no, a mí no me alcanza porque aspiro a vivir en un país donde la inflación forme parte de un pasado, Estados Unidos hoy discute en medio de una campaña electoral de Trump.
Porque va a tener 3% de inflación anual y en todos nuestros vecinos, se los expliqué a ustedes hasta el cansancio tienen inflaciones de punto, una cosa pero absolutamente mínima, es una situación de alerta para el gobierno argentino, sí, el problema de los últimos kilómetros o un problema mucho más grave, porque los últimos kilómetros serían bajamos de 200 a 30 y ahora tenemos el tramo más difícil, como le pasó a Uruguay, como le pasó a Israel, que tenían modelos parecidos al nuestro, bajaron pero de golpe, como un piano, la inflación pero los últimos números para que empiece con 1 o con 0, les costó sangre, sudor y lágrimas, la inflación tiene el problema de los últimos kilómetros o hay algún tema en el plan económico que nos hace realmente trastabillar, vuelvo a repetir, el dato es malo, sí, es mejor que lo que teníamos con Alberto Fernández and Company, sí, alcanza, no, como tampoco me alcanzan los datos que hoy tengo de distintas consultoras argentinas, entre ellas la de Julio Aurelio, donde la mayoría de la gente todavía le echa la culpa al killerismo de los problemas económicos que tiene la Argentina, Aresco pregunta quién es el principal responsable de los principales problemas económicos del país, para la gente el 43% es el killerismo, el 35% lo pone a Javier Milley y el 10% lo pone a Mauricio Macri, esto le permite al gobierno tener todavía aire para que Milley baje su imagen pero para que electoralmente esté muy competitivo, el presidente y me parece bárbaro que diga que es una vergüenza este número, que le da asco y que odia la inflación, porque la tenemos que odiar, me parece que los argentinos de profundísimos errores tenemos que aprender, los países que crecen y que son prósperos no tienen inflación, no emiten billetitos para jugar a que tenemos plata en el bolsillo, no inventan subsidios para creer que la luz es gratis, para creer que el agua la regalan, para creer que el gas, no sé, sale de la tierra y lo tenemos que utilizar todos como si viviéramos en un país bajo un signo comunista, a todos les ha ido realmente muy mal y también nos pide la otra parte, paciencia y cuando yo digo che la paciencia nuestra, cómo está el índice de paciencia de los argentinos y estamos cansados pero la verdad que somos muy tolerables, hemos tolerado de todo en el país, malos gobiernos, malos planes económicos, corrupción pero a lo loco, gritos destratos, falta de respeto, pobreza, indigencia, desilusiones casi permanentes, ministros de economía cachivachescos uno atrás del otro, dictadura, hemos soportado todo pero cuando el presidente dice paciencia señor presidente.
La paciencia la necesitamos sin tanto enfrentamiento, necesitamos tener menos enfrentamientos para poder mantener la paciencia, necesitamos paliativos para poder tener paciencia, qué significa que cuando algún número de un poquito mejor tal vez podamos levantar el bono de los jubilados, tal vez podemos pagar en tiempo y forma pami, tal vez podemos pagar en tiempo y forma el presupuesto universitario, tal vez podemos resolver los problemas de aquellas provincias, aquellos municipios que hacen los deberes y están ordenados, necesitamos buenos ejemplos, estimado Javier, para poder tener paciencia, qué significa esto tener los mejores funcionarios, tratar de recortar y mostrarnos ustedes a nosotros que están haciendo el esfuerzo, poniendo el hombre recortando y no defendiendo a funcionarios que andan flojos de papeles o que tienen una conducta donde los números no les cierran, señor presidente, la paciencia también la componemos con menos internas, menos problemas entre ustedes, porque los argentinos vivimos bajo situaciones de preocupación con la inflación, con los delitos, con la corrupción, con la inseguridad, con los problemas y la falta de trabajo, con los problemas en el acceso a la salud y a la educación, ¿sabe qué necesitamos también para tener más paciencia? mejores modos, me gustó lo de ayer, odio la inflación, no estoy de acuerdo con la inflación, hay que terminar con la inflación, pero en otros tonos, en otras formas, para poder vivir un poquito más serenos y entender por dónde viene el camino, y para tener paciencia, y esto no es tarea del presidente, necesitamos también opositores que piensan en el 2027 con propuestas, desde ayer a hoy no escuché a uno que diga cómo salimos de la inflación, algunos ya ni pueden, fueron presidentes, ministros de economía y quedaron en el recuerdo por lo malo, aplazados todos en materia de inflación, pero no hay un opositor mirando el futuro que la argentina nos diga, este es el plan, esta es la forma, este es el método, yo cuando escucho a un político, que barbaridad, es como si estuviera escuchando a mi abuela, a mi vecino, o a mis mejores amigos, que opinan como opinamos todos nosotros, falta calidad, falta compromiso y falta ideas, y no escucho un solo opositor en la argentina con un plan integral económico para que este país alguna vez salga, ¿el dato es malo? es horrible, ¿la paciencia la tenemos? sí, ¿la paciencia tiene en todo un límite? sí, hay que alimentarla y me parece que es el gran compromiso del gobierno argentino, tanto por lo que dijo Caputo, que comienza a descontar meses, 20 para estar bien, y del presidente Milley, para intentar un camino diferente, donde no solamente la excusa del petróleo y la guerra, sean el sinónimo de haber levantado a un número espantoso de 3.4 la inflación del mes de marzo


