Me tomo un minuto como todos los días, hoy un poquito más breve, tal vez porque estamos en en feriado, y ustedes están con ganas de recibir mejores noticias o cosas más tranquilas, pero me parece que cuando levantemos el telón, el próximo día miércoles, nos vamos a encontrar con esta dificultad muy seria, por parte de lo que es esta nueva ley eh laboral, que algunos comprenden, otros se oponen, pero que tiene un punto clave en lo que tiene que ver con las licencias por enfermedad, y una confusión para todos nosotros cuando entendemos por parte del gobierno una cosa y pareciera que no entendemos, y pareciera que hay que corregir, y pareciera que hay que cambiar. Estamos en un tema muy muy sensible, yo siempre marco que toda reforma tiene como objetivo cambiar lo que no funciona. Y hoy en la Argentina veo a muchísimos dirigentes políticos, sociales, sindicales, creer que están poniendo los pies en Suiza o en Australia y están transitando una Argentina con mucha dificultad para el trabajo, mucha dificultad.
Digo porque pareciera que son temas de todos, y lamentablemente son temas de un núcleo de la gente que está registrada. El 45% más no tienen este problema porque no están registrados, o sea, tienen un problema invisible, pero realmente muy, pero muy grave, porque debe ser muy complejo para una persona que sale todos los días a recaudar, a tratar de vivir ese día a día, no saber si va a tener buena salud. Y me parece que el gobierno tiene que ser claro y trabajar para que algunas cosas en la Argentina repleta de vicios, el club de la truchada permanente de una vez por todas tratemos todos de poner la máxima voluntad en un pacto de credibilidad para tratar de crearnos entre nosotros mismos lo que hacemos.Si yo no vengo a trabajar por más certificado médico que pueda traer, hay una cuota de confianza, cada uno tiene un historial, cada uno tiene una metodología, cada uno toma el trabajo de un modo, entonces me parece que hoy es realmente llamativo ver que el gobierno tenga que decir, mire que si usted se lesiona jugando un partido, mire que si usted se cae pisando una piedra en una montaña, porque hay una vida atrás de un trabajador, pero me parece que nosotros que tenemos también el 50% del vínculo laboral, tenemos responsabilidades, tenemos obligaciones, como así también tenemos derechos. En un país donde después quedó todo desvirtuado por el señor Españolo y la conducta que hoy está revisando la justicia de él y muchos miembros de Andis, nos dimos cuenta el dislate que tenemos en materia de discapacidad, no solamente por la presunta corrupción, por los laboratorios y por todo esto que está investigando el doctor Casanelo, que ojalá sea con éxito y a fondo, sino porque hemos inventado en un país donde no hemos tenido, gracias a Dios, terremotos, maremotos, tsunamis, guerras con países vecinos, alguna desgracia tremenda, un terremoto brutal, no hemos tenido, gracias a Dios. Y hemos aumentado exponencialmente en tiempos de Alberto Fernández el número de supuestas personas discapacitadas en la Argentina, cobrando del Estado, cuando tiene una discapacidad, como dice siempre Clara Salguero, que supera el 66% de lo que son nuestras funciones físicas.¿Tantas personas en la Argentina entraron con este problema? Sabemos que no.
Hablando en alguna oportunidad con Sergio Berni, me dijo, no sabes el lío en la provincia de Buenos Aires con las carpetas en el ámbito de la policía. Pero digo, ¿Usted es médico, Sergio? Sí, soy médico, pero sé que atrás de todo esto también hay situaciones muy irregulares, porque hay un sinfín de carpetas médicas de licencia, de recontralicencia, y te lo paso al psiquiatra y te lo devuelvo al otro.¿Habrá mucha gente con dificultades? Sí. ¿Habrá mucha gente que merece toda la atención? Sí, pero también hay muchas truchadas. Y me parece que tenemos que sincerar para que los derechos de todos sean realmente derechos y no tengamos que dudar de nadie,
¿Qué está pasando con este tema? El gobierno entrar en un área de poner los pies en la tierra y saber que hay enfermedades severas donde la persona no puede ir a trabajar, enfermedades incurables donde la persona hace lo posible para tener mejores momentos, pero hay otros que son realmente imposibles, y que la mayoría de la gente que está bajo una situación de esta naturaleza va de buena fe y con buena intención, pero hay un porcentaje también de certificados que no existen, de carpeta y carpeta, de encuentros y desencuentros, de médicos y psiquiatras que firman cosas, así como tenemos también la industria de los juicios laborales, bueno, tenemos una industria paralela de certificados médicos que nadie puede contradecir, porque nosotros no podemos contradecir un diagnóstico, sí podemos dudar, cuando muchas veces vemos que tal vez esa persona damnificada no cumple con sus tareas, pero que tiene una vida abierta, todo menos al trabajo.Entonces me parece que más allá de la poca capacidad que ha tenido el gobierno de explicar dando ejemplos que significan las licencias, tenemos que entrar en la Argentina en un territorio, en un pacto de credibilidad entre las dos partes, el que presta un servicio y el que paga por ese servicio, porque si no, justo por pecadores están cayendo en una situación de absoluta arbitrariedad, que el gobierno tuvo que entender, más allá de la presión de los sindicatos, tuvo que entender por un sentido común y por un sentido de sensibilidad para la mayoría de la gente que creemos que es honesta y que sana intelectualmente a la hora de tener un problema serio físico o un problema serio de salud. Ojalá que lo entiendan, ojalá que lo podamos debatir, ojalá que podamos tener controles más severos, ojalá que no tengamos que tener en algunos lugares en el Estado, fundamentalmente, cuatro personas para un puesto, porque el titular no puede, porque el suplente no puede, porque el tercero no puede, porque tenemos que tener un cuarto, porque no hay Estado posible para mantener tanta irregularidad. Ojalá que en algún momento dejemos de dudar todos de todos y que tengamos la capacidad y el control suficiente para que cada uno pueda autocontrolarse sin la necesidad de estar sospechando permanentemente si hay un médico, si hay un abogado, si hay un psiquiatra, si hay una carpeta o hay algún tipo de beneficio que no es el que corresponde para estar cobrando sin trabajar, o para estar trabajando sin tener los derechos suficientes ante una situación como esta que es una enfermedad severa, una enfermedad incurable, algo que nosotros mismos no podamos manejar.Ojalá que el desorden de este articulado de la ley sirva para un sinceramiento y ver qué estamos haciendo mal como sociedad y qué están haciendo mal los gobiernos argentinos para tener números tan extraños en materia de discapacidad y en materia de enfermedades fundamentalmente dentro del Estado.


