Un minuto como todos los días, hubo ayer declaraciones que yo decía sin sericidio por parte de algunos funcionarios que cuando suenan de la boca nuestra, de ciudadanos, comunes, no pasa nada. Cuando lo escuchamos en un funcionario afectan porque uno dice, che esto está pasando en el país y me refiero a lo que planteaba Luis Caputo, nunca en mi vida compré ropa en la Argentina porque era un robo, los que teníamos la posibilidad de viajar la que queríamos afuera y la de Manuel Adorni, el jefe de gabinete, te compras un jean acá que cuesta 100 dólares, importarlo cuesta 25, dejas de comprarlo acá, donde se pierden los puestos de trabajo. Cuando yo escuchaba las dos declaraciones, digo son dos declaraciones que le faltan cercanía con la gente porque el problema existe y lo tenemos que resolver porque uno que tiene la posibilidad como muchos argentinos que este verano se han venido a Brasil pero en números altísimos o cuando cruzamos a Uruguay o cuando viajamos por cualquier circunstancia siempre venimos con la misma historia, porque todo es tan caro en la Argentina, porque si un jean vale en Estados Unidos 25, acá vale 100, porque y sin ir al primer mundo, hablemos de los países vecinos, la gente cruza, los mendocinos lo hacen mucho y ni que hablar, los que iban en tour de compra a Chile a comprar ropa.¿Cuál es el problema y cuál es la realidad? Lo que pasa que acá me gustaría que el ministro de economía y el jefe de gabinete nos planteen, el problema es este, el componente argentino que encarece entre 40 y 50 por ciento todo lo que nosotros fabricamos, tenemos un serio problema porque las importaciones desde diciembre del 23 a la fecha crecieron 188 por ciento, tenemos otro problema porque hay 18 mil puestos de trabajo que ya no están más y este 30 o 40 por ciento del costo de una prenda fabricada en la Argentina está afectada por una carga impositiva que dice el sector son realmente alarmantes, pero quedarnos con la frase y con la anécdota la verdad que no alcanza, porque ellos tienen otra función y otra misión no solamente de alertarnos sino de ver cómo lo resolvemos, yo sé que hay cosas que con el tiempo van a ir cambiando, nos guste o no nos guste, por supuesto que cuando afecta la tarea, el oficio o la profesión de uno, uno pone el grito en el cielo, pero al ser alguien nos marcó una situación de alerta y bueno antes que se yo, tenían su mango abría su locutorio, hoy no hay más locutorio, se terminó el asunto.
Porque porque va avanzando la tecnología, porque va cambiando la vida, porque van cambiando las costumbres, entonces hay algunos parámetros argentinos que se van a ir disolviendo con el tiempo y van a aparecer cosas nuevas, eso es la dinámica de la economía, es la dinámica del capitalismo y las tendremos que entender absolutamente todos, a veces afectando algunas profesiones y a veces no, algunos oficios y otros no, pero decir que alegremente el que puede comprar afuera se salva y el que vive adentro tiene que andar semi desnudo, la verdad que no alcanza, a mí me cuesta ver los números argentinos, primero porque son inaccesibles, segundo porque no alcanza con cuotificar a través de una tarjeta y tercero porque uno dice, che porque en otras partes del mundo cuesta 25 y en la argentina 100, 100 y además con una industria con flecha para abajo, en decadencia, con pérdida de empleos y con una bola de impuestos infernales, esta argentina que armó impuestos, impuestos, impuestos, del impuesto, del impuesto, del impuesto, del impuesto, para creer que hay un estado presente y muchas veces ese estado presente, supuestamente está presente, pero con muchas faltas, ¿por qué?
Porque está ausente, es muy caro y muy poco eficiente, a todo esto estaba habiendo un trabajo de campo que marcan algunas alertas económicas y que tienen que ver con la realidad nuestra de los argentinos, en cuanto a sueldos, en cuanto a consumo, es esto que planteaba el ministro de economía y el jefe de gabinete, ahorros y deudas, la tendencia alcista en cuanto a la cantidad de hogares que declaran que no le alcanza el sueldo para llegar a fin de mes, persiste en la argentina, dos de cada tres declara que no tiene suficiente cantidad de dinero, esto creció cinco puntos en los últimos meses, hoy hay mayor cantidad de argentinos que dicen no me alcanza la plata para llegar a fin de mes, dos de cada tres argentinos declaran que tuvieron que resignar algún tipo de consumo, en este sentido predomina la compra de alimentos en general y de la carne en particular, miren qué interesante esto, casi la totalidad de los encuestados, el 90% respondió que cuida más sus gastos respecto al año pasado, estamos como más atentos a la hora de tener que comprar, solamente uno de cada tres declara que puede ahorrar, uno de cada tres puede ahorrar y el trabajo destaca que entre los jóvenes esto crece porque el 50% de los menores de 30 años dice poder guardar sueldo a fin de mes, entre los mayores de 30 el 70% no puede ahorrar, otro punto, ha crecido notoriamente desde el 24 la cantidad de gente que deben deudarse para gastos cotidianos, ya casi el 60% de los encuestados, así lo declara, 10 puntos más con relación a fines del 2024, dos puntitos más les cuento, sólo el 11 respondió que este verano viajó o tiene planificado viajar, un número muy similar al del 2025, aunque creció la elección de destinos en la Argentina, 10 puntos más para ahorrarse costos de viajes aéreos y demás, y para terminar la costa atlántica en la Argentina y Brasil en el exterior, los destinos más populares, con esto que quiero marcar, que tenemos una tendencia realmente compleja en materia de bolsillos, en un momento donde más allá de la discusión de la baña, el INDEC, nueva fórmula, vieja fórmula, la inflación nos permite medianamente saber lo que valen las cosas, en algún momento no sabíamos o nos agarrábamos la cabeza porque se te rompía algo y una persona dice, señor, para arreglar esto son 400 mil pesos, no, como 400 mil pesos, voy a comprar un repuesto, hoy vale 3, al día siguiente valía 5, en ese en ese tema estamos un poquito más ordenados, el tema es cómo logramos encauzar el momento que vivimos de notable esfuerzo, tratando de equilibrar números, viviendo con los pies en la tierra, dejando de lado esa irrealidad fantasiosa de inflación, inflación, hay 60 de inflación y te doy 40 de aumento y todas cosas que no van en ningún país en ninguna parte del mundo porque son ficticias, para poder asociar los bolsillos con esta realidad que plantearon los dos exponentes importantes que tiene el gobierno, uno el ministro de economía y otro el jefe de gabinete, admitiendo y haciendo un sincericidio, por ejemplo, que comprar ropa en la argentina es un dislate.
Para algunos es un robo y para la gran mayoría de los argentinos es una imposibilidad y si trabajamos seriamente para descubrir y atacar este componente argentino del costo del 40%, si trabajamos seriamente en el tema de impuestos y trabajamos seriamente en todo lo que tiene que ver con ese componente que nos lleva a ver algo como absolutamente inalcanzable para la mayoría o aquellos que aún pudiendo dicen no lo compro porque esto es un afano, porque no puedo comprar un jean en la argentina a 100 cuando el mundo lo vende a 25. Veamos qué hacen, veamos cómo lo hacen, veamos cómo lo resuelven, no vayamos al caso de China que cuando nosotros fabricamos 10 pantalones ellos te pueden fabricar 10 millones, no vayamos a eso porque es un extremo y el mundo pelea y hace lo que puede pero no es un problema solamente de los argentinos, pero veamos por qué en Chile se puede, en Brasil se puede, en Paraguay se puede y en Argentina no. Pidámosle al ministro de economía, pidámosle al jefe de gabinete que encuentren el camino, la fórmula, no para hacernos creer que todo esto en la argentina es imposible, sino que habrá un camino, alguna fórmula o algún destino para que en un punto de equilibrio que no perjudique a algunos y beneficia a muy pocos, tengamos la posibilidad de hacer lo que hace el mundo, vivir más holgados y no con esa sensación que hay un montón de bienes, artículos que en la argentina, salvo que uses la tarjeta de crédito, te cuotifiquen y no haya inflación, pueda formar parte de ese universo de personas que se dan la posibilidad de comprar una vestimenta, de comprar una zapatilla o de poder comprar alimentos argentinos más económicos que muchos del mundo que vemos en las góndolas de los supermercados en el día de hoy.


