Me tomo un minuto como todos los días, yo les decía que estamos todos muy enganchados, ayer el monotema de la Argentina era el cumpleaños de Lionel, de Leo, pero estamos todos también siguiendo con mucha atención porque vivimos en un país de mucha, mucha inestabilidad y yo ayer sentía, no sé si le pasa a ustedes lo mismo, el hecho que estamos muy descuidados en muchas cosas, ¿no? Muy vulnerables, me preguntan, ¿Quién nos defiende de verdad? ¿Quién nos cuida de verdad a los argentinos?
Porque hablo y abro dos ramas, ¿no? La rama política y la rama judicial. Los políticos, los jueces, los fiscales del otro lado y ayer veía dos postales, dos fotos que realmente me generaron eso, esa sensación, qué inseguridad tenemos en la Argentina, pero no solo la inseguridad de los motochorros o de los teléfonos en las cárceles y todas estas cosas que nadie las puede entender y solamente por ser argentinos nosotros lo podemos naturalizar. Ayer veía dos postales, ¿no? Por un lado el Congreso de la Nación con toda esta locura de Manuel Adorni que ya cumple un rol casi de fantasma porque perdió poder, porque no puede hablar, porque todo lo que dice no le es creíble, ya no es más vocero del gobierno argentino y veía diputados y diputadas que solamente defienden su idea, pero que no defienden los hechos como hay que defenderlos.Patricia Bullrich es una pata sustancial de este gobierno, pero sabe que lo de Adorni, como vieja política que es, no va, es inentendible, es injustificable y veía ayer algunos con unos discursos de trinchera defendiendo lo indefendible y otros criticando desde un lugar muy poco honesto porque forman parte de gobiernos anteriores que fueron un desquicio en materia de corrupción. Esto es la gran parte de la Argentina porque es el Congreso de la Nación, pero veía la legislatura de la provincia de Buenos Aires. Digo, che, seis meses sin sesionar, primera sesión del año, catarata de temas importantes para todos los bonaerenses.Uno, lo dije recién, basta de celulares en las cárceles porque gran parte de los problemas que vive la gente en la calle y no solamente el bonaerense, lo padece acá el porteño también con los motochorros, son los delincuentes que operan desde la cárcel, arman estas bandas y todo este show que tenemos de motochorro, de viuda negra, de todo este tipo de cosas, está comandado de las cárceles de la provincia de Buenos Aires. El tema no se tocó. ¿Qué vimos?
Y por eso digo, ¿cuánta desprotección tenemos además de los motochorros y los teléfonos en las cárceles? ¿Qué vimos? Viejos políticos de la política argentina discutiendo una interna futura.El 2027, Bernie e Isi tratando de reivindicar permanentemente a Cristina Kirchner, que como dijo la corte a través de Lorenzetti y como dijeron los constitucionalistas más pretigiosos, es un tema cancelado porque pasó por todas las instancias y está comprobada que hubo corrupción y tiene que devolver 687 mil millones de pesos en una sola de todas las causas que tiene encima, defendiendo lo indefendible y volviendo loco al gobernador Kicillof porque se le ocurrió que quiere ser presidente. Eso fue lo que pasó en el día de ayer. La desprotección del Congreso de la Nación, defendiendo a algunos enloquecidos, a Dorn y casi lo vamos a canonizar, ponerlo en una estampita y será el San Expedito Argentino en poco tiempo, y la locura en la provincia de Buenos Aires, después del papelón de estar seis meses sin sesionar, sin trabajar y cobrando sueldos del Estado, únicamente preocupándose por la interna de Cristina y de Axel Kicillof, obstaculizando todas las gestiones de la provincia y obligando y queriendo que el gobernador vaya a San José uno, uno, uno, uno, como si fuera que vamos a visitar al Papa en el Vaticano, más o menos así.Esa es la Argentina y el dibujo que tenemos en los tiempos de hoy. ¿Qué desprotección tenemos?
Porque por un lado está esta política vieja, con resabios de otros tiempos, donde gritan impositiva, donde cierran micrófonos, donde va un idiota y toca una cornetita por mes y es un senador nacional que nos cuesta casi 10 millones de pesos por mes, y por el otro lado el Congreso de la Nación con gritos, con insultos, con destratos, creyendo que dicen cosas relevantes y tienen un nivel, algunos, intelectual realmente muy, pero muy pobre. Esto es lo político.Y del otro lado lo jurídico. Vemos a un juez como el doctor Armela, que ahora nos quiso asustar con el teléfono celular de Jessica Sirio. Si la señora Sirio la llegamos a encontrar, cae presa.Allá en Sirio se compró 39.500 teléfonos después del que usó para grabar lo que grabó. Ahora vamos a allanar la casa y vamos a hacer una inspección ocular de los placares. ¿Sabe que van a encontrar? Nada, ni ropa van a encontrar.Y esa justicia, salvo algunas honrosas excepciones, ¿qué nos garantiza? Que la impunidad de la corrupción enquistada en la Argentina tenga bandera verde. Qué desprotegidos estamos los argentinos, ¿no? Entre tanto político enriquecido, entre tanto político que defiende lo indefendible, entre tanto político mudo, entre tanto político cómplice y una justicia que, salvo mínimas, mínimas, mínimas excepciones, mira para otro lado. No sé si está asociada con la corrupción, pero sí permite que esa corrupción en la Argentina nunca, nunca, nunca gobierne.Quien gobierne tenga un punto final.


