Me tomo un minuto como todos los días y hay polémicas que sirven para debatir. Hay polémicas que sirven para tocar temas que muchas veces no metamos el dedo ahí porque hay una llaga.
Y el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, en las últimas horas, con mucha contundencia, salió a hablar de un tema muy sensible como es el tema de las viviendas en la ciudad.Escúchenlo. Yo no voy a seguir construyendo vivienda nueva, regalada en las villas y asentamientos. No lo voy a hacer.¿Sabés por qué? Te voy a explicar por qué. Porque esa demanda es infinita y hay más de 800.000 personas de clase media en la Ciudad de Buenos Aires que eternamente pagaron alfiler y nunca se las ayudó.
Y laburan y han cumplido la ley.Entonces, para mí, ahí hay un derecho muy grave. Bueno, esto sin duda ha despertado, en palabras de Jorge Macri, yo no voy a seguir construyendo viviendas nuevas y regaladas. Me parece que eso hay que subrayarlo en las villas y asentamientos, marcando que hay muchísima gente de clase media en la Argentina que está dentro de un sistema, como puede, laboral, porque cuesta mucho ser clase media, y que alquila, que ni siquiera pudo tener su propia vivienda, que no llegó ningún gobierno y le dijo, señor, señora, mire, esta casa es para usted.Y entramos en este tipo de discusiones en temas que son muy sensibles, pero que hay que darle algún tipo de apertura, porque en base a los datos que nosotros tenemos, entre el 2010 y el 2022, la población en villas o en barrios populares de la ciudad creció más de un 13 por ciento. Y si nosotros nos remontamos a lo que fueron los últimos gobiernos en la Argentina, pasamos de 1.300 villas a 6.500 en 20 años. Eso que hablamos de décadas ganadas en la Argentina.Miren lo que han sido las décadas ganadas, que se quintuplicaron en dos décadas la cantidad de gente que vive en estos barrios, en villas o en barrios populares, y hoy habitan unas 5 millones de personas. Hay unas 6.500 villas y barrios populares en la República Argentina y, repito, pasamos de 1.300 a 6.500 en 20 años.
Es polémico y es complejo, ¿no? Porque muchos sostienen que este crecimiento se debe, entre otras cosas, a la informalidad de muchos a la hora de tener un recurso.Paralelamente también apareció lo que uno no podía creer y es que algunos abusan de esa pobreza porque más del 60% de las personas que viven en las villas alquilan, ni siquiera son dueños de esa construcción o dueños de un terreno que por lo general son terrenos fiscales. Todos tienen acceso, en la mayoría de los casos, al agua potable, que esto es realmente muy importante, y a pesar de la precariedad los precios son elevados. Una cama en la Villa 31 llegó a costar en algún momento entre 250.000 a 300.000 pesos.
Una habitación, que ni siquiera es una vivienda, se alquila entre 400.000 y 600.000 con la salvedad que se explica que en esta habitación viven de 4 a 6 personas y hacen que el costo para cada uno desde lo individual sea mucho más bajo.
También se habla de un sistema inmobiliario aprovechando las supuestas viviendas precarias entregadas y regaladas para hacer negocios algunos y aprovecharse de la gente. ¿Qué opinan ustedes? Hace un rato veía el chat de la radio, porque temprano toqué este tema, que por supuesto sé que es sensible, por supuesto que tengo muchos colegas que hablan y siempre dicen lo mismo en los barrios populares y en las villas hay mucha gente honesta y trabajadora y lo sabemos, pero también sabemos que dentro de los barrios populares muchos aprovechan para sacar ventaja de los que viven adentro o para tener algún tipo de protección o para poder estar fuera de la ley o para poder hacer algún negocio inmobiliario, como marca este informe que yo estoy detallando.Yo creo que las sociedades no crecen cuando regalamos cosas, yo creo que las sociedades tienen que tener un plan donde accedamos a estudios, un plan donde podamos tener una profesión, un plan donde podamos tener un oficio, un plan donde podamos ir pagando como podemos una vivienda o un espacio, porque si hoy este relevamiento que tengo dice que se alquilan habitaciones entre 400 y 600 mil pesos, que se hace más accesible porque viven cuatro o seis personas y eso lo dividen entre cuatro o entre seis, no es que hay una gratuidad permanente, hay que pagar. En una oportunidad el ex jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta me invitó a mí y a Diego Brancatelli cuando estábamos en Intratables a conocer la Villa de Retiro y la verdad que me sorprendió porque vi una construcción muy potente, vi una feria donde trabajaba mucha gente, vi una sala hospitalaria muy bonita, vi la sucursal del Banco Ciudad, vi una sucursal de una casa de comidas, vi una organización muy fuerte y muy potente. Yo no sé si fomentaría a construir en ese lugar, yo no sé si fomentaría a regalar, yo fomentaría que generemos algún tipo de vínculo dentro de las condiciones de la gente para que tengan algo y para que puedan también sentir lo necesario y lo imprescindible, guste o no guste, que es el esfuerzo y la posibilidad de tener o de rentar algo.La gratuidad no existe, lo que no paga alguien lo paga otro y por otro lado también plantea el actual jefe de gobierno que hay una diferencia sustancial hoy con una clase media que se sostiene con alambres en la Argentina porque para ser clase media hay que estar por arriba largo del millón de pesos de ingreso y gran parte de los argentinos no lo tienen, que tienen que salir a bancársela, a pagar alquileres, a pagar expensas, hoy lo planteábamos temprano con el tema de los encargados, con los bonos, con el dinero, con la amorosidad y entramos en estas cuestiones de desequilibrio entre clases sociales, por supuesto que no es un tema que nos tiene que enfrentar y nos tiene que poner en tensión y en pelea, pero me parece que Jorge Macri abre un debate importante porque él dijo no voy a seguir construyendo viviendas nuevas y regaladas en las villas o en los asentamientos cuando hay tanta gente de clase media que está dentro de la ley, que paga sus impuestos y que tiene una vida de mucho esfuerzo y 800.000 están en situación de alquiler. Yo veía el chat de la gente que nos sigue y otros tipos de chats a propósito de lo planteado y veía que gran parte de la población adhiere a este pensamiento y gran parte de la dirigencia política no adhiere, por lo general los que no adhieren son los que no están a cargo del poder ejecutivo, aquellos que ven dentro de las posibilidades, la posibilidad en este caso de construir y regalar en un tema tan sensible como es la vivienda en la Argentina, porque todos apuntamos a tener nuestro espacio, a tener nuestro lugar porque muchísima gente, repito 800.000 solamente de clase media alquilan en la Argentina porque se hace casi imposible, porque no hay crédito en nuestro país como existe en otras partes del mundo y porque los recursos son finitos y en algún momento hay que determinar para quiénes son.
Más gente en los asentamientos o más gente tratando de salir de los asentamientos en la Argentina.Los números son brutales, marcan la decadencia de los últimos 20 años, repito 6.500 villas y barrios populares en la Argentina, se quintuplicaron en dos décadas, tenemos que multiplicar por 5, 5 millones de personas, de 1.300 barrios de emergencia pasamos a 6.500 en 20 años, décadas ganadas no, décadas perdidas, décadas plagadas de corrupción y de malas decisiones y gente que aún teniendo servicios más básicos no vive como tendría que vivir.
La Argentina de hoy, debate abierto, por supuesto que esto no significa dejar a nadie en el camino, pero tal vez sí reformular algunas reglas que fueron impulsadas en algún momento con mucha fuerza, que perdieron fuerza en estos tiempos, pero que tampoco lograron modificar los números, porque repito, si nos contenta pensar que de 1.300 villas pasamos a 6.500 en 20 años y creemos que tenemos resuelto el problema habitacional y los problemas generales de la gente, me parece que la estamos pifiando


