Me tomo un minuto como todos los días y por supuesto agradeciéndoles que estén del otro lado. Mañana es 26 de noviembre y uno dice, che, un mes de las elecciones legislativas en la Argentina y un montón de cosas que tenemos a la vista, ¿no? Un mes de una elección que paralizó al país y que nos tiene que hacer pensar, porque ahora nos olvidamos y hay como una distensión y el gobierno está en un plan eufórico de luna de miel y ve a la oposición en caída libre y se olvidan de algunos temas que son claves y determinantes.
Entre otros, ver si tenemos que votar cada dos años los argentinos y poner en juego absolutamente todo.
Hoy Candelaria de la Sota contaba que hay argentinos que compraron dólares por mil quinientos veinte pesos y que hoy los están vendiendo a mil cuatrocientos cinco. Por supuesto que alguno puede decir, bueno, si especulas, te puede pasar. Y yo les puedo contestar, tal vez no te especulás, eh, especulás, sino te protegés, te cuidás en un país tan inestable, de tantas versiones, de tantas posibilidades y de tantas derrotas económicas que hemos tenido como sociedad.Entonces me parece que a un mes de las elecciones tenemos que pensar si el calendario es el adecuado porque pareciera que hay un país que está en punto muerto y que después reacciona.
Y a mí me gusta este, el país que reacciona después de una elección y que habla de presupuesto, que habla de la sanción de un nuevo código penal porque la sociedad cambió y no podemos legislar como cuando estábamos en mil novecientos cuarenta, una reforma laboral porque no podemos legislar como cuando estábamos en mil nueve setenta y permitir que nueve millones de personas salgan a la calle sin ningún tipo de derecho en el día de hoy, una impositiva porque somos un país que pagamos cualquier cantidad de impuestos y si nos distraemos los políticos argentinos nos meten algún otro impuesto y a futuro una previsional para no terminar siendo, después del fracaso rotundo de los gobiernos que anteceden a la actual, una jubilada o un jubilado en situación de miseria en la Argentina.
Paralelamente hay algunas buenas noticias donde va a haber que trabajar mucho y bien y ojalá entiendan todos los políticos argentinos que hoy lo que se va a anunciar no tiene que quedar en un anuncio sino en algo donde todos tendremos que poner énfasis para controlar y para que sea eficiente.¿De qué hablamos? De la nueva policía migratoria. En definitiva, trabajar para que las fronteras argentinas no sean el colador y el desastre que son en el tiempo de hoy. Una policía que tenga poder y que esté capacitada para controlar algo muy sensible que es la gran cantidad de kilómetros y kilómetros que tiene Argentina de paso fronterizo, legales e ilegales.¿Por qué? Porque hay ríos, porque hay fronteras de río seco, porque hay mucha frontera de tierra y es imposible si no es con tecnología y con buena policía poder controlarlo.
Tenemos la triple frontera que es muy peligrosa, tenemos la frontera con Bolivia, un estado que ahora cambió de color político pero que para muchos era un estado narco y que tenía serios contactos con un enemigo argentino como es Irán y problemas clandestinos permanentemente en todos lados. Aquí han detenido en un momento a unos delincuentes chilenos que cuando miran los antecedentes migraciones no sabían por dónde habían entrado.Aquí hemos visto el caso de chicos como Loan que han desaparecido que presumimos que están fuera del país y no sabemos si salieron o no por nuestra frontera. Acá hay un delincuente senador que se arrajó con 200 mil dólares cruzando un puente internacional y llegó a Paraguay con la plata y sin ningún problema.
Acá hay un femicida que mató a su suegra y a su mujer hace mes y medio en Córdoba y entraba y salía vía canoa desde el Uruguay a la Argentina y no lo controlaba ni Cristo.Acá hay un mafioso como es el pequeño Pey y todos esos narcotraficantes de poca monta pero muy peligrosos que mataron a las chicas de Florencio Varela que se fueron a Perú como nada.
¿De qué estamos hablando en la Argentina? De fronteras que son un desastre. Nos jactamos, ¿no? El país más generoso del mundo.Y vamos a poner un alambrado roñoso de 200 metros en Bolivia ante el avance del narcotráfico y el contrabando brutal que hay en un país tan sensible comercialmente como es el nuestro. Hay que trabajar con seriedad, hay que crear una fuerza que le ponga un límite al desorden que tenemos en las fronteras. Vimos lo que pasó en Río de Janeiro, en una de las favelas con el narcotráfico.Nos vamos a agarrar la cabeza. Bueno, para esto necesitamos presupuesto y capacitación. Porque no podemos crear los pitufos de la provincia de Buenos Aires, ¿se acuerdan? Esos policías que no sabían ni cómo manejar un arma porque no tuvieron capacitación.Habrá que trabajar y ojalá no quede hoy en un solo anuncio el final de Patricia Bullrich o el comienzo de Monte Oliva y que quede solamente en uno de los tantos anuncios que hace la Argentina.
Y para terminar, veo que el conflicto del fútbol se está politizando demasiado. Y me parece que en la Argentina, más allá de haber pasado Julio Grondona y todo el desastre de esa gestión, tenemos que caer en algo que marque una independencia, una autonomía de cuestiones políticas y entender que el argentino es muy pasional, pero que no le gusta ver cosas raras.
Porque sabe que el beneficio circunstancial en un partido es el perjuicio en otro. Y el argentino está acostumbrado a gozar y a sufrir. Y lo tenemos como un modo de vida o algo que nos atrae demasiado.Y hoy veo que hay mucha amenaza, mucha advertencia. Veo que hay una semana institucional desastrosa en la Asociación del Fútbol Argentino donde hay una consagración sobre algo que no estaba escrito, donde hay una presunta sanción sobre algo que no estaba escrito, que hay que constituir estos festejos o estos homenajes como se hicieron el otro día. Letra chica que nadie puede leer porque parece que no está redactada.Especificaciones que aparecen horas después cuando un acontecimiento se lleva a cabo. Situaciones de tremenda desproligidad. Letra chica de un protocolo de campeones sin homenaje, como ha pasado a lo largo del año.Una mesa directiva que notifica cosas que nadie conoce.
Y en definitiva, la guerra casi permanente por el tema de los capitales privados sí, o los capitales privados no, o la cercanía de un dirigente político con tal político, o un dirigente del fútbol con tal político, o con tal otro. Y me parece que tenemos que ser un poquito más inteligentes.No caer siempre en lugares tan burdos, en lugares tan comunes, donde está todo marcado dentro de un ámbito de una precibilidad absoluta y total. Me parece que hay que trabajar con seriedad y no caer en estos escándalos que están excediendo ya lo que es el origen del fútbol, que están cruzando fronteras y que pueden terminar en un enfrentamiento brutal y viendo cosas que nadie quiere ver. Ya hemos visto arbitrajes horrorosos, con equipos que tienen más de 10 puntos que no merecen y algunos que tienen menos 10 puntos que tendrían que tener.Ahora estamos viendo supuestamente redacciones que nadie conoce o redacciones de reglamentos que para muchos son apócrifos o que son inventados sobre la marcha para tratar de justificar lo injustificable.
Ojalá que el fútbol pueda romper todo este tipo de fronteras, el fútbol pueda entrar en un cauce de normalidad y que los argentinos, que tenemos algunos gustos particulares como la pasión, el sufrimiento y la locura por el fútbol, podamos seguir disfrutando de este tipo de situaciones sin cosas extrañas, sin perseguir a nadie, permitiendo que todo el mundo pueda expresarse y no inventando situaciones para terminar armando, repito, una de las últimas semanas más escandalosas desde el punto de vista institucional que ha vivido este deporte. Ojalá que así sea.


