Tomo un minuto como todos los días y hoy es un buen día y es la tentación de todos los años de hablar del trabajo y hablar de lo importante, lo ordenador que es el trabajo en la vida de la gente.
En un país golpeado en materia laboral, hoy hablamos con un experto en el tema y la verdad que clarificó porque el trabajo es utilizado por los distintos gobiernos de turno en la Argentina para vivir de echarse culpas y nunca aportar ningún tipo de solución y encontrar un camino para que Argentina desde el 2011 a la fecha estamos en el 2026 no tengamos que repetir todos los años la misma historia. Tenemos problemas laborales en la Argentina porque los problemas de mi ley son los problemas de todos sus antecesores que crearon un sistema que fue llevando al trabajo en la Argentina algo muy precario y hoy el señor Jatum, que es especialista en la materia, nos decía el problema es más que nada la calidad del trabajo en la Argentina y no la cantidad.Mire, les doy un ejemplo, hace muy pocos días hablábamos con Clara Salguero de la caída de unos planes de 78 mil pesos en la Argentina, casi 900 mil planes por este valor, donde el Ministerio de Desarrollo Social o de Capital Humano, como lo llaman ahora, dijo bueno esto se reemplaza por anotarse en una capacitación y tener a través de distintas empresas privadas la posibilidad de reinsertarse al mercado laboral. ¿Saben cuántos cambiaron el plan por la capacitación? Casi nadie. ¿Por qué? Porque toda la gente está enganchada en un sistema de subsistencia en la Argentina de trabajos que son netamente informales y que no han crecido desde el 2011 a la parte.
¿Por qué? Porque el trabajo es muy caro y porque bien nos decía el especialista, tomar un empleado hoy en la Argentina es meterse en un brutal laberinto de incertidumbre que puede pasar en el futuro. Porque el empleado tiene derechos pero el empresario, tan mal visto por un sector de la política argentina, también tiene sus propios derechos. Y armamos una industria del juicio y armamos un sinfín de problemas y hemos tenido pymes que han tenido tres empleados y por uno tuvieron que cerrar, una ley laboral que no creó trabajo, una ley laboral nueva que es un signo de interrogación y todavía está dando vuelta por los laberintos de la justicia.En realidad hemos trabajado muy poco o han trabajado muy poco los que tienen que tratar de darnos trabajo a los argentinos. Miren lo que son los números 43% de trabajo en negro, una ley laboral que para sacarla sangre sudor y lágrimas y no es la la ideal, una industria del juicio donde el trabajador entrega casi el 40% a estos bufets de abogados de lo que le corresponde cobrar, un sindicalismo de la prehistoria que se preocupa nada más que por sus beneficios, por sus cajas, pero no saben crear empleo, no tienen capacidad de decir che en la argentina cómo hacemos para que este 44 se transforme en un 40, en un 35, en un 28, en un 24. Están nada más que preocupados por la caja de los sindicatos y todavía en el 2026 no hay una auditoría seria para saber de qué vive, lo presumimos todos, el sindicalismo argentino que da vergüenza en todos los sentidos, primero porque no tiene una idea y segundo porque huele a poco transparente, ya es como que hemos naturalizado que esta gente es rica, que esta gente vive en un paraíso y acá para conseguir un empleo te la tenés que rebuscar como podés.Informalidad, caída de empleo, problemas en la búsqueda laboral y hoy un modelo donde algunas provincias a través de la energía, el petróleo, el agro, la minería relucen y un gran Buenos Aires con una industria y un comercio y una construcción que están en serios inconvenientes.
Tenemos que hacer, lo hablábamos vuelvo a repetir al especialista, tenemos que hacer un sistema que sea eficiente porque dicen che la obra pública, si es fantástico, la obra pública genera un montón de empleo, pero la obra pública tiene que ser una obra pública para que no termine una presidenta y un grupo de distintos funcionarios presos por corrupción porque las obras salieron 682 mil millones o se la dimos a una torrante como es el Lázaro Báez que era un banquero y hoy es el dueño de la Patagonia o es el testaferro de otros en la Patagonia Argentina. Entonces tenemos que encontrar algún punto de equilibrio y decir che, por qué tantos años con tantos problemas, por qué no generamos un empleo digno, por qué hoy estar en blanco casi es una excepción, por qué, porque no tenemos empleo, no tenemos buenos jubilados, porque tampoco tenemos aportes, cuál es el problema central de la Argentina, llenamos de empleo público, necesario, algunos sí, innecesario y con militancia política también.Bueno me parece que es el día para aprovechar y hacer un resumen, pero me quedo con esta frase, el problema es la calidad y no tanto la cantidad en cuanto al número, hay mucho trabajo precario, hay mucho argentino que tiene un trabajo y una changa, hay mucho argentino que tiene dos o tres changuitas para poder subsistir y con responsabilidades compartidas como les decía hoy tempranito cuando arrancamos, el estado, el privado que tienen que tomar empleados y contratarlos como corresponde y nosotros también hagamos el mea culpa, tal vez me estás escuchando y tenés una señora que te ayuda en tu casa o una persona que cuida un enfermo o una persona que hace enfermería, la tenés en blanco o la tenés precarizada como el 70% de este personal, esto no depende del estado, esto depende de nosotros que estamos muchas veces también eludiendo los derechos de los que nos ayudan y los que tenemos al lado en casa, le echamos la culpa al empresario, le echamos la culpa al estado, veamos un poquito también en nuestro metro cuadrado si estamos cumpliendo con los derechos de los demás para hacer de la vida algo que es absolutamente digno como tener trabajo y un ordenador que dignifica no sólo en la argentina sino en el mundo la vida de todos los seres humanos.


