Tomo un minuto como todos los días, el presidente pidió paciencia, admitiendo que estos meses fueron duros y que algunos números no son los mejores.
Yo creo que algunos números no son los mejores, pero la conducta del gobierno en algunos temas un poco estirados, como el caso de Adorni, un poco no, demasiado estirados, o este conflicto ahora del transporte, que nos reunimos ayer, que hay un principio de acuerdo, que el martes nos volvemos a reunir, pero que la gente sigue viajando mal, realmente son, son cansadores. El presidente, en este mensaje, conociendo algunos datos de ayer que fueron malos, fundamentalmente el de la industria, buscó reforzar la idea que el deterioro reciente es transitorio y que los datos muestran una mejora con relación a lo heredado.Yo creo que a los dos años ya el tema de la herencia es muy cansador, es muy reiterativo, y es muy recurrente en la Argentina, porque Milei le echa la culpa a los quilleristas, Macri le echaba la culpa a los quilleristas, los quilleristas le echaban la culpa a Macri, siempre fue la misma cantinela en la Argentina. ¿En dos años se arregla Argentina? No, absolutamente imposible, tal vez nosotros ni lleguemos a ver una Argentina recuperada, próspera, más cercana a Australia que más cercana a Venezuela o más cercana a lo que hemos visto en los últimos tiempos, pero sí tiene que haber un andar y tiene que haber un reconocimiento, y me parece que lo de ayer, más allá de los tonos del presidente, que siempre busca un adversario, es empezar a reconocer que hay un empantanamiento en el consumo, hay un empantanamiento en la actividad, pareciera que es difícil poder reanimarlo con precios macroeconómicos, con dólar muy bajo, con salarios pisados, con tasa en dólares y tarifas que andan muy pero muy elevadas, pero me parece que hay que encontrar un camino y no solamente tratar de discutir todo a las patadas. El quillerismo se manejaba así, la doctora Kirchner, cada vez que alguien hacía una crítica eran todo gritos, malos tratos, cadena nacional cada dos minutos, el plan económico era fatídico, la corrupción era galopante y no salíamos de nada y nos íbamos hundiendo, hundiendo, hundiendo, escondíamos datos, armábamos programas con periodistas para atacar a todos y estamos repitiendo lo mismo.A esta altura, ayer les decía, la gente pidió y buscó otra cosa, no los mismos argumentos.
¿Tenemos menos inflación? Sí. ¿No tenemos más piquetes? Sí.¿Tenemos la posibilidad de vender energía que no vendíamos? Sí. ¿Vamos a tener la posibilidad de trabajar la minería y tener casi un ingreso como el campo también? Pero el gobierno tiene que entender que van a hacer todo lo posible desde las ideas y desde el daño para que no siga el año que viene en una reelección. El presidente se queja de los zócalos, de los noticieros, de las señales de noticias y no hay mucha noticia buena para poner en un zócalo.¿Qué podemos poner? La inflación de 3. ¿Qué podemos poner? La gente atestada no sube a los colectivos. ¿Qué podemos poner? Los dramas nuestros de todos los santos días, no funciona la justicia, le dan un nenito de cuatro años a una madre desalmada que ni lo conocía y termina muriéndonos. ¿Qué podemos poner? Cosas no hay buenas en la Argentina como para destacar todos los santos días o para que el presidente y su gente se sientan un poquito mejor.Creo que hay hechos que son muy repetitivos y muy recurrentes y las crisis no solamente son económicas sino que se profundizan las crisis económicas cuando el contexto político está mal.
No podés estar un mes con el tema de Adorni y ahora dependiendo de esta pintoresca contadora para saber la verdad. Cuando el fiscal policita va camino a un presunto enriquecimiento ilícito.No podés estar días y días discutiendo el subsidio porque este plan desastroso de subsidios en el transporte público heredado del kirchnerismo puede ser relevado por el nuevo gobierno y no seguir hablando de un plan que ya no sirve más y que causó tantos problemas como causó con los impuestos, con la luz, con el agua, con el gas que lo regalaban supuestamente. Nos costó más de 100 mil millones de reservas y el servicio era un desastre porque no se podía invertir. Entonces me parece que ya el tema de las excusas, de los malos modos y de los malos tonos va realmente cansando.
El presidente pide paciencia. Yo sé que hay una gran parte de los argentinos que la ponen todos los santos días. ¿Por qué? Porque miran para atrás y ven un espanto, ven un horror, miran para adelante y tal vez perfila.Este podría ser, aquí ya me gusta un poco, pero no hay todavía un candidato nítido o limpio o puro que no tenga que ver con un pasado o que proponga algo que hoy llame la atención. ¿Qué proponen? Mayans y hagámosle un juicio político al presidente, por favor. Pichetto, unamos al peronismo con el kirchnerismo.No hay una sola idea y la gente tiene paciencia, pero también tiene límites porque vive con muchos inconvenientes, porque el bolsillo está flaco, porque viaja atestada en el transporte público, porque tiene miedo a perder su trabajo y porque quiere vivir en un país sin tantos gritos, sin tanto enfrentamiento y con más estabilidad. No estoy de acuerdo con los militantes K que hablan de un 2001.
No estoy de acuerdo con los periodistas militantes K que hoy se emocionan porque la gente viaja mal y no tenían una sola lágrima cuando esto pasaba hace 3, 4, 15 o un montón de años atrás cuando ellos gobernaban.Son oportunistas, pero el presidente tiene que estar por arriba de este tipo de circunstancias y trabajar por el bien de todos los argentinos. Lo apoyen o no lo apoyen, lo voten o no lo voten, lo elijan o no lo elijan porque todos merecemos, más allá del pedido de paciencia, tratar de vivir en un país tan difícil un poquito mejor


