Bueno, me tomo un minuto como todos los días, hay dos temas sumamente trascendentes, uno donde uno no puede intervenir demasiado porque los argentinos somos los reyes de la reiterancia y en el caso puntual de esta tragedia que luta hoy a Santa Fe, a San Cristóbal y a toda la Argentina, creo que cuando vemos una situación donde hay tanta situación no resuelta, hay que ir a los especialistas con preguntas incómodas, ¿qué hacemos?, ¿cómo salimos?, ¿por qué hay tantos roces?, ¿por qué hay tanto bullying en esta sociedad argentina?, ¿por qué hay tanto hostigamiento?
Creo que los adultos tenemos que dejar de estar tan desatentos, tan distraídos y volver a hacernos cargo, los maestros en su función, los padres en su función, los que manejan educación en su función, porque acá no importa que sea el 0,3% de chicos que matan a un compañero, es una situación dramática que se vive por el hostigamiento permanente, hoy prolongado en las redes sociales y que los sociólogos entienden como de extrema gravedad en la educación argentina.
Por supuesto que estoy del lado de la víctima siempre, pero entiendo también que debe haber factores que influyen en la psiquis de un chico de 15 años para llegar a esta locura de matar a un propio compañero dentro de la escuela, por eso es momento más que de comentarios, de avanzar y buscar un camino para salir, porque no son hechos aislados, son hechos casi permanentes que no terminan de este modo gravísimo como terminó, pero que están siempre al borde de un abismo y me parece que hay que trabajar. Y el otro tema ya intolerable es el del jefe de gabinete, de Manuel Adorni, no se termina nunca porque cuando uno no confía en alguien siempre está esperando que venga otra noticia, si te dicen bueno ya acá se detiene, está todo, me mandé mil, no puede aparecer mil una, mil dos, mil tres.El viaje de la mujer a Nueva York ya queda como un hecho mínimo comparado con todo lo que después vimos, el viaje a Punta del Este, las facturas que son y no son, el hostigamiento del señor Grandío que no es Adorni a la secretaria del bróker con el tema del viaje, para inventar un libreto, después todo lo que pasó con la casa que no está inscripta, con la casa que está, que esto, que el otro, que...
Ayer nos metimos en un nuevo escándalo bestial, porque las supuestas prestamistas del señor Adorni para tener un nuevo departamento, dos jubiladas, no son prestamistas, ni siquiera le conocen la cara. Beatriz Viegas de 72 años y Claudia Esvavo de 64, figuran como acreedoras en esta compra del departamento del señor Adorni en Caballito, ambas negaron conocer al funcionario o haberle prestado dinero. Es el país donde armamos un sistema de jubilados indigentes pero siempre un jubilado prestamista a la hora de tener que alguien solucionar un problema donde no puede justificar absolutamente nada, o mansiones, o viajes, o departamentos.El departamento de Caballito le costó a Adorni 230 mil dólares, a pesar de estar tasado en 400 mil, y lo pagó después de contraer una hipoteca no bancaria con dos personas quienes supuestamente se hicieron cargo de esta situación. Bueno, estas personas no lo conocen a Adorni, no lo conocen a Adorni. Señora, qué tal, cómo le va, un gusto saludarla.
¿Conoce a Adorni? No, no tengo ni idea, la verdad que no, y por supuesto no solo no lo conocen sino que negaron haberle cedido dinero. Por lo tanto, me parece que hemos llegado a una situación extrema donde no nos preocupa si esto lo afecta o no al gobierno, lo afecta o no a Javier Milley, o le pone un límite a su credibilidad. Hoy tenemos que tener resoluciones claras sobre un caso que es un escándalo.Y Manuel Adorni, que mañana va a dar otra conferencia, mañana tiene que ir con documentación, no con argumentación, en buenos tonos, en tono educado, tratando de contemplar todo lo que está pasando sobre él. El problema lo tiene él, no lo tienen los que preguntan. No vamos a asistir a una clase en el día de mañana, tenemos que ir a encontrar respuestas ante este desatino brutal que se está viviendo con el jefe de gabinete del gobierno argentino.Repito, dos supuestas jubiladas para comprar un departamento, las jubiladas existen, pero no conocen a Adorni y niegan haberle prestado el dinero. Un escándalo más, ¿falta algún otro? O ya con esto llegamos al punto final, pareciera que el punto final nadie sabe dónde está.


