Un minuto como todos los días, hoy es un día especial, es un día emocional, hoy es un día muy fuerte porque los argentinos somos pasionales y me preguntaba tempranito después de un lindo momento que se vivió ayer en la conferencia de prensa entre el técnico argentino el señor Scaloni y un referente del fútbol como Martín Palermo, si algún día podemos utilizar algunas cosas del formato del fútbol al formato del país, digo los argentinos somos tan pasionales, le ponemos tanta garra, tenemos tanto sentimiento, vivimos toda flor de piel, muchas cosas en carne viva, digo si tuviéramos toda esa energía y toda esa fuerza para empujar para el mismo lado, para intentar sobrellevar todos los problemas que tenemos, para tratar de sobrellevar todos los malos gobiernos que han pasado por la Argentina y transitan estos tiempos de hoy, seríamos una potencia, seríamos una potencia, pero estamos divididos, estamos metidos en grietas, estamos en defender cosas imposibles, en conductas que hoy no se pueden defender, porque no podemos defender corruptos del pasado ni presuntos corruptos del presente.
Mirá lo que sería Argentina si utilizamos toda esta energía, esta corriente tan fuerte, positiva que tenemos para algunas cosas, si la aplicáramos para empujar y para salir adelante, porque muy pocas cosas nos unen, creo que tenemos dos sentimientos donde nos podemos abrazar todos y sentir lo mismo y son las Islas Malvinas y la locura pasional que tiene el fútbol desde hace muchísimos años, pero que hoy encontró un camino diferente, porque durante muchos años también discutimos grietas, discutimos estilos, el estilo de un técnico, el estilo del otro, y nos quedamos ahí pensando que eso era lo trascendente y lo importante. Hubo gente que en el 86, porque detestaba a Carlos Bilardo, gritaba los goles de Alemania siendo argentino, hoy esto ya no está.¿Por qué? Porque tenemos un líder en el fútbol, en este caso, que tiene otro tipo de conocimiento del punto de vista cómo manejar esta locura tan pasional, donde la cabeza está apagada y donde el corazón está prendido las 24 horas.
Y ayer, en medio de este contexto de tanta locura que tiene la Argentina, que pretende hacernos entender a patadas cosas que no queremos entender, como el caso del jefe de gabinete, o como cosas que hoy les planteaba temprano, querer defender líderes en el mundo que están investigados por corrupción, o en el caso de Bolivia, les contaba, legisladores argentinos desconociendo que en Bolivia hay una investigación sobre morales por corrupción de menores, o el sábado, el banderazo por Cristina Libre, cuando Cristina pasó de punta a punta por toda la justicia y hubo un atisbo de inocencia en una de las solas causas, es que hasta ahora la han investigado porque tiene un montón pendientes, ayer sucedió algo muy particular. El momento entre el técnico argentino, Lionel Scaloni, y un referente del fútbol como es Martín Palermo, que se encontraron en la conferencia de prensa, y ayer sucedía esto, miren.Muy fuerte, Junta. Te emocionamos también. No lo había visto, la verdad.Y aparte él, particularmente, se comportó muy bien conmigo. Yo viví una época en estudiante muy bonita, pero antes de esa época linda, yo estuve tres o cuatro meses sin jugar, y fue uno de los que me abrió la puerta, y con su alegría, bueno, es un amigo del fútbol, Martín, te aprecio un montón, gracias por estar, y sabés lo duro que es esto, sabés lo lindo que es estar acá, y lo duro que es, pero con mucho respeto, mucha ilusión por empezar un nuevo campeonato del mundo, y hacerlo de la mejor manera. Sé que los chicos se van a brindar al máximo, y prometemos eso.Gracias, Martín. Me encantó. Dos referentes, dos argentinos, dos personas educadas.Después visité las redes cuando sucedió esto, y escuché a algunos colegas, diciendo, che, qué poco picante tuvo la conferencia de la selección argentina.
La verdad que no hicieron nada, todo muy emotivo, en esta Argentina que hoy cree que hay que utilizar estos conceptos de domar a otra persona, de atender a otra persona, de picantear a otra persona, y me parece que no, me parece que no, que hay momentos y momentos, y esto marca un punto de referencia entre dos personas que pueden emocionarse, que pueden sentir, que pueden agradecerse, que pueden compartir un presente, en una Argentina que mira para el otro lado, y vemos a ver quién grita más, quién desafía más, quién es el mejor, quién es el mejor, quién es el mejor, quién es el mejor, quién es el mejor, quién es el mejor, quién es el mejor, quién es el mejor, quién es el mejor, quién es el mejor, quién es el mejor, quién es el mejor, quién es el mejor, quién es el mejor, quién es el mejor, quién es el mejor, quién es el mejor, quién es el mejor, quién es el mejor, quién es más vulgar, quién tiene el mejor meme, me parece que son momentos como para bajar un poquito la tensión, no olvidarnos de todo lo que nos pasa, no distraernos porque hay un mundial, pero sí para tomar este tipo de referencias, este tipo de formatos que creo que a nivel país en pequeñas cosas pueden servir para grandes cosas. Termino con la encuesta de Jacobe, para profundizar un poquito este concepto que tengo en un día que para mí es interesante y es emocional, porque estamos unidos por un sentimiento, definir una sola palabra a Lionel Messi, genio, el mejor, usan dos palabras, crack, único, dios, ejemplo, ídolo, definir una sola palabra a Lionel Scaloni, genio, maestro, estratega, grande, el mejor, excelente, inteligente, humilde, ídolo, ejemplo y rey.Miren qué palabras, miren si existiera algún político argentino que pudiera utilizar alguno de estos conceptos, sé que son cosas distintas, pero todos manejan situaciones donde corre la pasión, donde corre la admiración y donde corre el deseo que las cosas funcionen. Un país o una selección de fútbol, ojalá que este ejemplo que planteamos en el día de ayer en esta conferencia de prensa sirva para entender que hay otro camino, no hace falta siempre que haya picante, no hace falta que siempre tengamos que tomar a alguien para creer que dominamos una situación, no hace falta que creamos que hay que atender a alguien o picantearlo permanentemente porque los resultados están a la vista. Ojalá, ojalá que podamos utilizar toda esa energía para concentrarnos y pensar que hay caminos que utilizan en otras partes del mundo y otros argentinos con resultados mucho mejores.


