Qué semana que estamos terminando, qué semana estamos cerrando, con una carga emocional brutal, porque el resultado del domingo que nos afectó a la mayoría, que somos futboleros y por sobre todas las cosas somos argentinos, abrió una puerta a una semana repleta de dilates y de disparates, cuando tendríamos que estar ocupados también en un montón de cosas muy fuertes en la Argentina, pero fue la semana de la campaña, de la conspiración, de la puesta en escena, en un país, en un mundo donde estamos ante la era de la mentira, estamos trabajando toda la mañana tratando de confirmar o no si las noticias que están dando vuelta por el universo periodístico son ciertas o forman parte de una irrealidad, porque todo hoy está potenciado para dañar a alguien, ni siquiera para ponderar, se busca permanentemente el desequilibrio desde ese lado, vimos la era de la mentira permanentemente y pasa con cosas delicadas y pasa con cosas que no tienen la más mínima importancia y esta semana lo vivimos en carne propia, viendo el disparate que se creó alrededor de un grupo que hasta el domingo en la Argentina nadie ponía ninguna duda y es el formato de conducción que tiene la selección nacional más allá de los resultados que la han hecho triunfal y que la han hecho exitosa, hablamos siempre de un formato, de un grupo, de un liderazgo positivo, de normativas dentro del grupo donde no pasa nada si el técnico saca un jugador de peso, donde tiene la última palabra, donde no reina la maleducación, donde no reina la soberbia, donde no reina la falta de respeto y a partir del lunes pusimos en tela de juicio la honorabilidad de este grupo para creer que pueden haber ido para atrás o pueden haber entregado la final y armamos la semana de la conspiración y mezclamos absolutamente todo y se armó una campaña anti argentina en el mundo y nos tildaron de racistas y nos tildaron de discriminadores y un sinfín de cosas que muchas de ellas sabemos cuáles son ciertas y cuáles no íntimamente nosotros los argentinos porque los argentinos tenemos una particularidad, estamos todos divididos, nos peleamos, vemos una pared de un color y cada uno la ve de un color diferente pero cuando nos atacan o cuando nos critican nos unimos todos y salimos fuerte a contestar y esta semana ha sido muy brava y se la utilizó en todos los sentidos, se la utilizó en materia deportiva, se la utilizó en materia de lo que son los valores y los criterios que tenemos los argentinos y se la utilizó también para traer otra vez un sentimiento perpetuo que tenemos los argentinos sobre las Islas Malvinas generando ayer una nueva división y esta nueva división se creó porque ayer se instaló con mucha fuerza que el gobierno argentino había enviado a través de su canciller el señor Kirno una carta de disculpas a Inglaterra por lo sucedido en el partido Argentina 2 Inglaterra 1 cuando un espectador fue con un trapo, una bandera, la tiró al campo de juego, los jugadores se hicieron eco y amplificamos notoriamente un derecho que nos pertenece sobre las islas. Mentira total, hasta ayer se había instalado y los propios voceros que tiene el quillerismo o la izquierda salieron a replicar eso con una fuerza que nos generó a todos algún tipo de duda, pero qué hace el gobierno en medio de esta situación entre olvidadizos y oportunistas, qué está haciendo el gobierno argentino con relación a las islas pidiendo disculpas. Bueno tuvieron que rápidamente publicar un tweet donde se decía es verdad que cancillería mandó disculpas a los ingleses por la bandera de los jugadores y el propio canciller desmintió esta situación.
El propio canciller que hace unos días atrás había dicho que la bandera de Malvinas sirvió como un megáfono y ayer instalamos que el gobierno se ponía de rodillas pidiendo perdón y creamos una situación de desencuentro porque nadie ningún argentino ni a un fanático de un gobierno puede decir esto está bien, no, no está bien. El reclamo por supuesto que es diplomático, hace 200 años que nos han tomado las islas, los resultados son malos, la locura de la guerra sabemos que no es factible, todos han intentado de mejor forma, de peor forma, con mejores modos, con peores modos, el resultado hasta ahora es nulo, pero sabemos que el único camino es la diplomacia, pero ayer se planteó entre otras cosas que el gobierno casi de rodillas pedía disculpas cuando no es así. Una semana disparatada desde todo punto de vista, desde lo político, cuando tendríamos que estar unidos en este caso todos para potenciar lo que pasó en ese partido, para seguir reclamando, para seguir diciendo que hay una injusticia de por medio, que hay una cuestión que es histórica, que hay una cuestión que es de derecho, no, ya estamos desunidos en eso también buscando la ventajita, a ver si podemos lograr decir que el canciller hace que un presidente, que el presidente no es argentino, que el presidente es a favor de Tach, un montón de inconsistencias que nos hacen perder tiempo y energía, como lo que pasó toda esta semana desprestigiando a un grupo de jugadores y técnicos que fueron a dar lo mejor, que son honestos, que son transparentes y que no pasa por su cabeza la entrega absolutamente de nada, como muchos han querido instalar, porque el juego de la entrega, de la conspiración pone en tela de juicio la honorabilidad de un grupo que hasta el momento nadie, nadie, nadie puede discutir, una semana de locos, en la era de la mentira, la verdad que es un momento muy complejo, algunos dicen bueno es culpa de las redes, las redes están redactadas, están presentadas por hombres y mujeres que formamos parte de este universo, o sea no han llegado extraterrestres para cambiar las reglas de juego, no tienen la misma veracidad que los medios tradicionales de comunicación, totalmente de acuerdo, pero lo hacemos hombres y mujeres que muchas veces no chequeamos, que muchas veces inventamos o que muchas veces directamente decidimos cambiar lo que está sucediendo para inventar otra historia, pareciera que pasamos de la post verdad, que es la mentira emotiva, a la post mentira y nos vamos a quedar por largo tiempo ahí, en este mundo que crea muchas agresiones, en este mundo que incentiva muchas mentiras y en este mundo donde, donde sin lugar a duda entramos en una era diferente.


