Cali Fidalgo
En vivo
Escuchá EL ALARGUE
Lun. a Vie. | 2 hs
VILOUTA 910
Editorial Paulo Vilouta: "Mucha palabra y poca resolución"
Editorial Paulo Vilouta: Mucha palabra y poca resolución

¿Siguen prófugos los prófugos? Sigue prófugo el peluquero asesino de Recoleta que mató a un compañero y ahora ayer trascendió una nueva cámara. Casi mata al dueño de la peluquería. Ese delincuente está preso. No lo pueden encontrar.

Me llama la atención. No, porque me dijeron que hay más de cien agentes buscándolo. Digo, o debe ser un tipo muy despabilado, un delincuente de alta gama o los cien que lo están buscando con todo cariño total. No me van a estar escuchando porque lo están buscando día y noche o son cien inútiles. Una de dos. Pero como no me escuchan, no va a haber ningún tipo de problema.

En el libro de queja casi permanente que tenemos con los medios de comunicación tampoco aparecen los prófugos de las comisarías. Tampoco tampoco, pero están cien personas buscándolo hablando de gente que está realmente muy cansada y seguramente no me está escuchando porque de siete a veintitrés está en cadena nacional.

Según él, el ministro de Salud de la Nación, el señor Mario Ruso, que esta semana se des espabiló ante la situación gravísima que tenemos con el dengue. Por supuesto que lo sabemos, que no es el único responsable, lo sabemos y que hay un aprovechamiento político permanente de todos los temas en Argentina para justificar cosas.

Ayer el ministro dijo A usted no le llama la atención que hace cuatro días que estoy en cadena nacional de siete a veintitrés. A mí la verdad, estimado Mario no, porque es el ministro de Salud y tenemos un problema muy serio, con más de cien muertos y más de ciento ochenta mil personas infectadas por el dengue.

Si no está en cadena nacional, usted, que es el ministro de Salud, quién va a estar en este momento Estuvimos reclamando, estuvimos pidiendo que usted aparezca, pero quédese tranquilo y se lo vuelvo a repetir, que nosotros no pedimos que aparezca simplemente porque tenemos algún acuerdo con los laboratorios que según usted y me imagino que hoy hará la denuncia.

Aprietan estos laboratorios a la a la prensa y le dan resultados, réditos económicos y la casta. Y no sé qué cosa aprieta los laboratorios, aprieta la casta. Mucha palabra para poca resolución.

Hoy estamos todos preocupadísimos por el pico de dengue que tiene la Argentina y la falta de soluciones claras y concretas porque hay que explicarle a muchas familias por qué en el año dos mil veinticuatro, por el virus de un mosquito, se murió un familiar o un amigo, no se queje, que está en cadena nacional porque es su tarea. Cuando uno asume un rol público es veinticuatro por siete.

Mario. Se terminó el asunto, la justificación. Y si hay algo que a ustedes los sorprende y cree que hay una campaña en su contra o que hay una campaña a favor de los laboratorios porque los periodistas son todos unos COI meros que buscan dinero y asustar a la gente, denuncie, Hoy mismo están los tribunales abiertos.

No hay ningún problema. Nos llamarán, nos citarán, nos preguntarán cuál es el vínculo, Cuál es la idea de promover la vacuna? No hay ningún tipo de problema, no hay ningún tipo de problema.

No se avalará que la política o los medios de comunicación sumen miedo y confusión, dijo usted antes de ayer informar que hay ciento ochenta mil contagiados y ciento veintinueve muertos o que no hay repelentes. O qué pasa con la vacuna?

Estaría dentro de esta advertencia que usted hace ministro realmente muy desacertado. Una pena conocernos de este modo porque era el momento de decir bueno, vamos a hacer todo lo distinto que en su momento se hizo y vamos a encontrar una solución.

¿Por qué hoy discutimos en Argentina cosas que están gastadas? El problema del repelente que hoy falta y está carísimo no es solamente por la idea económica de este Gobierno, por la especulación permanente que tenemos los argentinos en el Gobierno de Alberto Fernández.

Cuando empezó la pandemia, el gel, alcohol en gel y los barbijos no estaban a disposición nuestra y nos afanaban con los precios y estaba todo regulado, todo pisado, todo congelado y no sé cuántas historias y Argentina éramos los reyes de la solidaridad, así que no caigamos en ese tipo de situaciones porque la verdad, ya conocemos cómo nos fue y cómo nos está yendo.

Y me parece que estar siempre en este plan comparativo no nos permite mirar para adelante. Argentina es un país que justifica todo. Hace un rato lo discutí acá con mis compañeros en el fútbol, como los de Peñarol tiraron una bengala.

Está bien que los de central le metan una valla en la cabeza y le rompan la no. Si los de Peñarol tiraron la bengala está mal. Y si los otros tiraron la la valla está mal. Es un país que justifica permanentemente todo.

Una mala acción de un político de hoy la justificamos con una mala acción de un político de mil novecientos veinte de mil novecientos ochenta de mil novecientos treinta de dos mil veinticuatro No va, no va, no va, no va.

Hay que terminar con todo esto y hay que profundizar las denuncias porque en la Argentina hoy estamos viendo algo que plantea el Fondo Monetario Internacional y me parece realmente acertado, porque si lo plantea el fondo, que es insensible, que frío y que no tiene un rol social, porque qué hace el Fondo Monetario le presta a los países más necesitados con tasas de intereses bajas.

Acá nos escandaliza la tasa del Fondo Monetario, cuando en algún momento no nos escandalizaba, por ejemplo, que Chávez nos cobre un dieciséis por ciento de la guita que nos prestaba.

Pero el fondo no está para ser muy generoso y muy solidario con los que le deben, y más con un país de volteador como el nuestro, pero que el fondo y diga Es impresionante el progreso del país, pero se debe mejorar la calidad del ajuste fiscal.

Es realmente llamativo porque porque el fondo b que el ajuste que estamos recibiendo los argentinos es durísimo. Pero para que este ajuste no sea tan duro, lo que tenemos que ser también implacables con los que roban y la corrupción.

En el dos mil veintitrés se repartieron cuarenta mil millones de pesos a comedores que ahora descubrieron que no existen. Hicieron una auditoría, iban a tocar timbre en algunos lados. Ni timbre.

¿Por qué? Porque eran baldíos. Acá nunca funcionó ningún comedor, fue la respuesta que se repite en casas particulares de barrios vulnerables donde supuestamente aparecía un comedor.

Más de la mitad de los centros comunitarios relevados con escribano público de por medio, aparecían en los registros oficiales como comedores eran baldíos o casas particulares. La comida que se recibía porque se recibía la comida en el baldío o vaya a saber dónde era administrada por organizaciones sociales, políticas y movimientos sociales.

Con la comida y con Los Remedios no se jode, no, pero parece que lamentablemente no aprendemos nunca y ojalá que la justicia encuentre a los responsables.

Y ojalá que la justicia sea implacable porque, entre otras cosas, más allá de lo que puede ser la sensibilidad o no del gobierno actual, la calidad del ajuste, como plantea el fondo, se debe, entre otras cosas, al chorreo monumental de tantos tantos años y tanta falta de control en un montón de cosas.

Imagínense que si han llegado algunos a meter la mano en temas tan sensibles como los alimentos y los medicamentos, qué quedará para otras cosas que no son tan visibles y tan necesarias para una enorme parte de la población? Casi el cincuenta por ciento de los argentinos cerramos la semana.

Ojalá que el lunes, cuando estemos acá compartiendo el minuto, podamos decir que algún prófugo de las comisarías que se escaparon están otra vez en la cárcel o el asesino del peluquero después de dieciseis días también esté en este tipo de situación.

Y que alguien nos dé algún tipo de respuesta ante los dos problemas o los tres problemas más grandes que tenemos todos los argentinos, la inflación, barra, economía, la inseguridad y fundamentalmente, uniendo estas dos, la incertidumbre.

Embed
CgooZnVuY3Rpb24oKXsKdmFyIHVzZXJFbWFpbENvb2tpZSA9IGRvY3VtZW50LmNvb2tpZS5yZXBsYWNlKC8oPzooPzpefC4qO1xzKilUREVtYWlsXHMqXD1ccyooW147XSopLiokKXxeLiokLywgIiQxIik7CnZhciB0cmFja2luZ0V2ZW50ID0gewp1cmw6ICJodHRwczovL3RyYWNrZXIudGhpbmtpbmRvdC5jb20vaW5nZXN0L2V2ZW50IiwKb2JqZWN0X2lkX3JlZ2V4OiAiIiwKZXZlbnQ6IHsKb3JnYW5pemF0aW9uX2lkOiAyOTYsCmFwcGxpY2F0aW9uX2lkOiAibGEtcmVkIiwKb2JqZWN0X3R5cGU6ICJOb3RhIiwKb2JqZWN0X2lkOiAiMTMwOTE3OCIsCm9iamVjdF91cmw6IHdpbmRvdy5sb2NhdGlvbi5ocmVmLApwdWJsaWNhdGlvbl9kYXRlOiAiMjAxNi0wMS0wMVQwMTowMTowMS4wMDBaIiwKdmFyXzE6IFsiUGF1bG8gVmlsb3V0YSIsIkVkaXRvcmlhbCIsIiJdLCAvL2kuZTogYXV0aG9ycyBpZHMKdmFyXzI6IFsiVklMT1VUQSA5MTAiLCIiLCIiXSwgLy9pLmU6IGNhdGVnb3JpZXMgaWRzCnZhcl8zOiBbIlBhdWxvIFZpbG91dGEiXSwKdmFyXzQ6IFt1bmVzY2FwZSh1c2VyRW1haWxDb29raWUpXQp9Cn07CnZhciB0cmEgPSBkb2N1bWVudC5jcmVhdGVFbGVtZW50KCdzY3JpcHQnKTsKdHJhLnR5cGUgPSAndGV4dC9qYXZhc2NyaXB0JzsKdHJhLmFzeW5jID0gdHJ1ZTsKdHJhLnNyYyA9ICdodHRwczovL2Nkbi50aGlua2luZG90LmNvbS90cmFja2VyL3RyYWNrZXItMS40Lm1pbi5qcyc7CnRyYS5vbmxvYWQgPSB0cmEub25yZWFkeXN0YXRlY2hhbmdlID0gZnVuY3Rpb24oKSB7CnZhciBycyA9IHRoaXMucmVhZHlTdGF0ZTsKaWYgKHJzICYmIHJzICE9ICdjb21wbGV0ZScgJiYgcnMgIT0gJ2xvYWRlZCcpIHJldHVybjsKdHJ5IHsKdHJhY2tlcl9ldmVudCh0cmFja2luZ0V2ZW50KTsKfSBjYXRjaCAoZSkgewpjb25zb2xlLmxvZygidHJhY2tlciBlcnJvciAiICsgZSk7Cn0KfTsKKGRvY3VtZW50LmdldEVsZW1lbnRzQnlUYWdOYW1lKCdoZWFkJylbMF18fGRvY3VtZW50LmdldEVsZW1lbnRzQnlUYWdOYW1lKCdib2R5JylbMF0pLmFwcGVuZENoaWxkKHRyYSk7Cn0pKCk7Cgo=
Cali Fidalgo
En vivo
EL ALARGUE
Con Cali Fidalgo