VILOUTA 910
Robaron la campana de bronce de una iglesia por segunda vez: "No sé si vamos a poder reponerla"
Así luce el campanario

Una histórica iglesia en la localidad de Villa Tesei, en el partido de Hurlingham, fue víctima de un audaz robo: dos delincuentes se llevó la campana de bronce, que había sido instalada en diciembre pasado en reemplazo de la anterior, también robada. El incidente ocurrió en las primeras horas de la madrugada del lunes, cuando dos individuos forzaron la puerta de la iglesia situada en la esquina de las calles Vergara y Salazar. Una vez adentro, los ladrones ascendieron al campanario y extrajeron la campana de bronce, que pesa más de 80 kilogramos.

"Estoy muy triste. No solo yo, sino toda la comunidad que colaboró durante tanto tiempo para tener esta campana. Porque 80 kilos de bronce resulta carísimo. No sé si vamos a poder reponer la campana, que tanto nos costó, porque es la segunda vez que nos la roban", contó Haideé, una vecina que colabora con la iglesia, en diálogo con el programa Vilouta 910.

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Según la mujer, el primer robo fue en 2021 y demoraron entre ocho y nueve meses para recaudar el dinero que les permitiera adquirir una nueva. "Cuando la compramos, pagamos $90 mil y ahora debe estar cuatro veces más", agregó Haideé, quien detalló que la campana medía 40 centímetros de alto y 35 de diámetro.

Aunque los responsables del robo aún no fueron identificados, quedaron registrados por las cámaras de seguridad del colegio parroquial. Las imágenes muestran que los delincuentes ingresaron alrededor de las 3:20 de la madrugada a través de la entrada de la calle Salazar.

La campana de bronce robada era de gran valor para la comunidad de la parroquia Santa Marta, ya que había sido financiada por las contribuciones de los feligreses en diciembre pasado. Esta campana reemplazaba a la anterior, que había sonado en la iglesia durante 65 años antes de ser robada de manera similar hace menos de un año.

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Así era la campana robada en una iglesia de Villa Tesei.

Así era la campana robada en una iglesia de Villa Tesei.

El robo de objetos de bronce se convirtió en un problema recurrente en varias zonas de Buenos Aires, especialmente en áreas donde se encuentran construcciones históricas de principios del siglo XX. Además de los daños a la fachada de los edificios, este tipo de delito también afecta la vida de los consorcios, ya que la sustracción de manijas, barandas y buzones deja a los residentes incomunicados al interferir con los porteros eléctricos.

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